sábado, 2 de julio de 2011

A puro vinos, otra tarde mágica en Fresco en el Aire!

Brindemos por el vino. Mariano Fresco, junto a los invitados de la tarde, Marcelo Soto y Matías Michelini. "Fue una tarde intensa, inolvidable. Celebramos el programa número 37 con lo mejor del vino", explicó el conductor, que abrió el programa con mucho entusiasmo, una tradición en el dial de la 90.7.


Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste? Matías Michelini, un genio de nuestra enología actual, llegó a Buenos Aires desde Mendoza y visitó especialmente los estudios de FM Flores. "Fue un placer haberlo tenido. Es un gran talento y un innnovador. Transmitió un sinfín de conocimientos, con pasión y precisión", resumió Mariano Fresco.  
Matías Michelini se presentó en el aire: "Cuando era chico, estudié en una escuela técnica, en Mendoza, que se llama Don Bosco. La filosofía de esta institución es enseñarle a los jóvenes a desempeñarse en distintos oficios relacionados con agricultura, apicultura, fruticultura, floricultura, etcétera. Finalmente, terminás con la carrera de enología. Al principio, no sabía si estudiar veterinaria o medicina, hasta que un profesor de enología me invitó a su bodega a realizar una vendimia. Empecé como un operario, lavando piletas, hidratando levaduras, haciendo remontajes y trabajando en laboratorio. Ahí me convencí y me dije a mi mismo que era eso lo que me gustaba. El contacto directo con la naturaleza, el poder ver las uvas, seguir la transformación de la bebida que llamo milagrosa que hace poner tan contenta a la gente, me fascinó. Luego, me invitaron a formar parte del equipo técnico de Luigi Bosca, pasé por Doña Paula... Siempre me sentí ligado a la naturaleza y la libertad. La enología me permitió sentirme libre y estar en permanente contacto con la vida vegetal y animal. ¡Con la naturaleza!"        

Marcelo Soto y su historia: "Yo soy un típico chico porteño (risas). Hice el secundario y luego la carrera de comercio internacional. Me recibí y me desarrollé en grandes empresas relacionadas con el tema, fundamentalmente con los alimentos. Por ejemplo, tuve un muy grato paso por Las Marías, donde me terminé de apasionar por la gastronomía. Vengo de una familia numerosa, con grandes comidas los domingos y allí radica mi amor por los vinos. Hace unos 7 años, estudié la carrera de sommelier y al poco de tiempo de haberme recibido pensé que tenía que hacer de la pasión por el vino una forma de vida. Quería que fuese más que un hobby. Como he realizado tantos viajes al exterior, al principio la idea era abrir un wine bar, pero finalmente desembarqué con la propuesta de restó de vinos en San Telmo".      

Pionero. Marcelo Soto abrió las puertas de Martiño Restó de Vinos, el primero de la ciudad de Buenos Aires. "Marcelo siente un amor fervoroso por el vino y hoy tiene la posibilidad de dedicarse intensamente a lo que más le gusta", sentenció el conductor de Fresco en el Aire.
Matías, tupungatino de pura cepa, habló de la magia del Valle de Uco: "El Valle de Uco y, específicamente Tupungato, donde vivo, es un lugar maravilloso para cultivar uvas. Hay una serie de condiciones que hacen que el vino se exprese de una manera muy especial a través de esas uvas. La altitud es un factor determinante. En Tupungato estamos a 1200 msnm y llegamos hasta 1500 msnm. A raíz del calentamiento global estamos experimentando cultivar cada vez más alto y ver qué resultados obtenemos. Lo que estamos viendo es que las uvas se llevan bien con los climas más frescos. Hoy, la tendencia de un consumidor de vinos es buscar cosas más frescas, productos que se dejen tomar mejor, sin sobremaduración de uvas. Tupungato ofrece mucha frescura. Ese es el denominador común, hasta en los vinos pensados para guarda. En todos se encuentra esa frescura, ese don que nos da este lugar influenciado por la alitud, la cercanía a la cordillera, los suelos pedregosos y aluvionales y una grandísima amplitud térmica. Todo eso se expresa en el vino. Yo, particularmente, me dedico a producir vinos que expresen al máximo el potencial del terruño".

Marcelo Soto explica cómo nace Martiño: "Nace a partir de mi objetivo personal de dedicarme a los vinos. Empecé, como decía anteriormente, por la idea del wine bar. Finalmente, desistí porque me di cuenta que en Buenos Aires no funcionan. Después de haber pensado mucho, llegué a concretar el restaurantes de vinos. Esto implica que hay que darle al vino el máximo protagonista en el lugar. El protagonista excluyente, en todo momento: desde la carta hasta la opción gastronómica que acompaña. La gente todavía tiene incorporada la estructura de que el restaurante es para comer y la bebida acompaña. Nosotros queremos romper esa estructura y darle vida al nuevo concepto de restaurante de vinos. Tenemos etiquetas de todas las regiones vitivinícolas del país. Tenemos más de 100 etiquetas, de diversas variedades. Brindamos opciones bien completas para que la gente tenga un abanico interesante de opciones. Quiero remarcar que todo gira en torno al vino. ¡En Martiño se respira vino!"        
Hombre de blancos. Como dijo alguna vez María Barrutia, Matías Michelini es un especialista en elaborar vinos blancos. Actualmente, hace unos Sauvignon Blanc impactantes, que han sido reconocidos en diferentes oportunidades.
Matías Michelini habla de Finca Sophenia: "Es una bodega en Gualtallary (Tupungato), a 1200 msnm, que tiene 130 hectáreas de viñedos plantados en el año 1997. El capitán de la bodega es Roberto Luka, dueño mayoritario de Sophenia, que tiene la visión de ser un referente de la máxima calidad de vinos en la Argentina. Desde el trabajo en el viñedo hasta el proceso en bodega, el objetivo es ser sinónimo de calidad. Esto significa que cuando alguien en el mundo piense cuáles son los mejores vinos de Argentina, Finca Sophenia esté presente. No sé si en el puesto uno, tres o diez, pero que aquella persona recuerde la marca. Todos los vinos que elabora la bodega son Single Vineyard (una sola viña). En todos sus niveles: desde el inicial Altosur hasta Finca Sophenia Reserva y Synthesis. Cada uno de estos tres niveles que apuntan a perfiles distintos, son vinificados con la uva de la propia finca. Y la bodega se encuentra en el centro del viñedo. El poder ser propietario de la uva es uno de los pilares indiscutidos de calidad. Otros pilares vitales son: el terruño (Tupungato), la viña, la bodega que está en el mismo viñedo y las personas, los que hacemos Finca Sophenia, que trabajamos para cumplir la visión de Roberto Luka. El tiene un gran conocimiento del vino argentino y es un gran comunicador".           

Marcelo Soto y la elección de San Telmo: "No fue casual que Martiño estuviese en San Telmo. Investigamos mucho y recorrimos diferentes barrios de Buenos Aires. Nos quedamos con San Telmo porque refleja lo porteño, lo autóctono, lo argentino. Y eso queremos mimetizarlo con el restaurante. Pensamos que estamos en uno de los barrios más importantes y tradicionales de la ciudad. Además, desde mi óptica, tiene el mejor público gastronómico. Si bien hay muchos polos gastronómicos en Buenos Aires, el consumidor de San Telmo es mucho más fiel que el de otras áreas de la ciudad. Y tenemos un sinfín de turistas, que quiere comer asado, ver fútbol y probar vinos. Por todo esto, nos parece ideal el lugar".   
Arrabal y vinos. Marcelo tiene su propuesta en el corazón de San Telmo, un barrio mítico, frecuentado permanentemente por turistas ávidos por conocer nuevas propuestas enogastronómicas.
Matías Michelini describe las líneas de vino de Finca Sophenia: "Altosur es una línea de vinos frescos, frutados, enfocados en la característica de cada variedad y del terruño. Vinos muy frutados, muy frescos, fáciles de tomar y con poco paso por madera. Tenemos Sauvignon Blanc, uno de los más exitosos de Altosur (por volumen de venta), Chardonnay, Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon. Luego, pasamos a los Sophenia Reserva, donde tenemos vinos que no solo buscan la expresión del terruño, la fruta y la frescura, sino que buscamos productos más estructurados, complejos y elegantes. Finalmente, tenemos Sophenia Synthesis, los vinos icono de la bodega, y es la síntesis del mayor esfuerzo, la mayor dedicación, nuestras mejores parcelas en el viñedo, la selección de las mejores barricas cada año y la búsqueda constante del mejor vino que pueda hacer Sophenia".      
Montesco de mi vida. Montesco 2009, joya de Matías Michelini, elaborado a partir de Cabernet, Malbec y Bonarda. "Montesco es un vino que, por un lado, apunta a un perfil moderno. Tiene buenas notas de fruta, integración con la madera, entra dulce pero termina con una frescura que invita a seguir tomando. Por otro lado, tiene un método de vinificación muy tradicional. La viña está cultivada en parrales de Malbec, Cabernet Sauvignon y Bonarda. Esto se fermenta en vins plásticos (no uso tanques de acero inoxidable). La fermentación es muy manual, con levaduras indígenas. El vino tiene 12 meses en crianza de roble francés y americano. No busqué un roble nuevo para no dar un impacto tan fuerte de madera, pues quise respetar las características del terruño. Usé madera de primer, segundo y tercer uso para que durante la crianza haya un aumento de la estructuración sin que la madera sobrepase al vino. Que siempre esté presente la fruta, la expresión, las notas minerales, florales, especiadas", dijo el mago de la enología.          
Marcelo Soto se refiere a las etiquetas de vino en Martiño: "Actualmente, tenemos más de 100, como decía anteriormente, distribuidas en unas 16 bodegas. Tenemos una cava refrigerada con capacidad para 1200 botellas. Tenemos etiquetas de todas las regiones de la Argentina, de norte a sur. Buscamos vinos que sorprendan gratamente al consumidor. No implica que sea la etiqueta más cara, sino que ofrecemos vinos específicos y diferentes. Queremos que el público descubra al vino y no que tome lo que tradicionalmente está acostumbrado a tomar. En definitiva, el local es un espacio chico, pues buscamos que la gente pase un momento íntimo y ameno junto al mejor vino".     

Burbujas finas... ¡y olé! En esta oportunidad, Leticia Arena, sommelier de Bodega Séptima, eligió el CAVA Pinot Noir de Codornìu para la Clásica Degustación del Día. "Un CAVA impecable, de la variedad Pinot Noir, que es una de mis preferidas. Muy fresco, frutado... ¡Muy bueno!", indicó Marcelo Soto. "Absolutamente fresco, invita a seguir tomando. Hay notas de complejidad tostadas, que no son muy intensas, pero que lo hacen muy atractivo. También hay notas herbáceas y frutas frescas típicas del Pinot Noir", sentenció Matías Michelini. "Muy agradable. Un vino con mucha estructura", agregó Marcela Carmona.      

Finezas dulces y espumante. Detalle de la bandeja con exquisiteces dulces, junto al CAVA rosado de Codornìu. Los protagonistas de la tarde, felices.  
Matías Michelini, un experto en vinos Sauvignon Blanc: "Si bien todos los vinos son apasionantes, tengo debilidad con los blancos. En mi temprana juventud, con mi temperamento sanguíneo, viví una situación que me marcó muy fuerte. Había venido un periodista del exterior y afirmó que en la Argentina no se podían hacer vinos blancos y menos Sauvignon Blanc. Eso me quedó grabado y me dije a mí mismo si sería cierto que en nuestro país no podíamos elaborar un rico Sauvignon Blanc. A partir de ese momento, empecé a estudiar mucho. Comprendí la variedad, investigué en qué valles de cultivan los grandes Sauvignon Blanc, en qué climas se da mejor, en qué época se cosecha y empecé a viajar para meterme de lleno en el tema. Finalmente, en 2001, aparece Los Cardos Sauvignon Blanc, que marcó un antes y un después en nuestro país. Se pasó de un Sauvignon Blanc demasiado maduro y sin expresión crítrica, fresca y herbácea, como son los típicos Sauvignon del mundo. ¡Y yo me propuse cambiar esto! Empecé a hacer distintas fechas de cosecha para encontrar el balance (llegué a hacer 7 u 8 fechas de cosecha sobre la misma parcela). Me di cuenta que lo mejor del camino era hacer corte de las diferentes cosechas. Por un lado, obtenía piracina, ruda, pasto recién cortado y luego empezaba la parte más cítrica, el pomelo, el limón, y, finalmente, sobre las cosechas más tardías aparecía la parte tropical (frutas de la pasión). Así, se logra un producto más graso, no tan punzante. ¡Finalmente, creo que le gané el desafío a aquel periodista! Los Sauvignon Blanc que he hecho han sido reconocidos por diferentes críticos internacionales".           

La fan y su ídolo. La querida sommelier Marcela Carmona llegó hasta los estudios de la avenida Nazca para ver en vivo y en directo a Matías Michelini. "Lo admiro muchísimo. Me encanta lo que hace y lo sigo desde siempre", dijo.
Marcelo Soto y las degustaciones en Martiño: "Como queremos darle mucho empuje al tema del vino, tenemos degustaciones armadas, pensadas para el público que quiere probar dos o tres tipos de Malbec, Cabernet o Sauvignon Blanc, por ejemplo. Más allá de esto, yo estoy permanentemente en el salón, asesorando a la gente. Soy un amante del contacto con la gente. Este fue uno de los motivos clave a la hora de abrir Martiño. A veces, peco de hablar mucho y mi mujer me hace señas detrás de la barra (risas). Estamos trabajando en organizar catas específicas junto a las bodegas que nos acompañan. Estamos almacenando botellas para, en un futuro, hacer catas verticales interesantes. Además, hacemos catas por regiones". 
Final a pura frescura. En el Tercer Tiempo, los invitados compartieron el Pinot Gris de Uxmal. Luego, se sumaron oyentes de la primera al momento más relajado de la tarde.
Matías habla de El Zorzal: "Es un proyecto lindísimo, que llevo muy fuertemente en el corazón. Es una bodega que hicimos en Gualtallary, a 1400 msnm, con mis hermanos Gerardo y Juan Pablo, junto a unos accionistas canadienses. En 2005 me ofrecieron un campo en la zona -70 hectáreas-, cuando no había nada, y me gustó la idea. Convencí a Gerardo que dejara el banco, en Mallorca, para emprender el nuevo proyecto. ¡Le pedí que me ayudara a comprar el campo! (risas) Finalmente, vino, compramos el terreno, armamos el proyecto El Zorzal y encontramos unos canadienses apasionados, que decidieron sumarse. Construimos una bodega de 300 mil litros, con mucha tecnología. En 2008 hicimos los primeros vinos. Aquí, rompemos con los esquemas, pues la libertad no tiene límites. Hacemos todas las locuras que se nos ocurren y no hay métodos tradicionales. Es algo muy divertido. La última novedad, fue el Pinot Noir. Nunca había hecho y estoy muy feliz por ello. El Zorzal Reserva Pinot Noir 2009 nos trajo muchas alegrías, con mucha tipicidad, frescura e intensidad".  
Cada vez más firme. Marcelo Higa se luce cada vez más en sus columnas de tendencias y novedades de vinos. Aquí, en un momento de distensión en el Tercer Tiempo.
Marcelo Soto y la gastronomía de Martiño: "Fue lo último en definirse. Al principio, la idea era hacer tapas y pintxos, por mi ascendencia española, y algunos pocos platos. Luego, nos dimos cuenta que debíamos hacer una propuesta más interesante. Hoy tenemos unos 15 o 20 pinxtos, bruschettas y tortilla española (plato insignia), una variedad de tres entradas y unos 15 platos principales (4 carnes, 2 risottos de cordero y hongos, 2 pechugas mediterráneas, trucha con salsa de Roquefort, salmón) y una variedad de 5 postres pensados para compartir (de chocolates, manzanas, flan con dulce de leche y panqueque). La idea es que el público coma bien, que esté a la altura de los vinos de primera línea. Son todos ingredientes simples. Cocina porteña con acompañamientos simples".   
Clásica mesa. "Los invitados saben que tienen que venir sin almorzar", bromea Mariano Fresco, en relación a la clásica propuesta gastronómica de Fresco en el Aire. Aquí, sandwiches y bocaditos dulces.
Matías Michelini y su Passionate Wines, proyecto que inició con su mujer: "Es la forma que encaré con mi esposa Cecilia, pensando en el futuro de nuestros cuatro hijos. Por un lado, tenemos los vinos de Montesco, que tiene gran parte de una tendencia de vino moderno usando cosas muy tradicionales. Hay un Sauvignon Blanc, habrña un Ancellota y un Bonarda. Por otro lado, está Malbon, un corte de Malbec y Bonarda. Allí apunto a demostrar la expresión del vino argentino, usando estas dos variedades tan cultivadas en la Argentina. La malicia del Malbec con la bondad de la Bonarda. Un tinto argentino por naturaleza. Asimismo, tengo la línea de Inéditos, que son ensayos del enólogo. Este año estoy haciendo un Bonarda con maceración carbónica, un método para resaltar el carácter del a fruta, pensado para el verano, fácil de tomar. Y estoy haciendo un Torrontés fermentado como tinto. Esto será algo muy raro y estará un año en barrica. Asimismo, estoy haciendo un Malbec fermentado en tinajas de barro, sin maquillaje, sin artificio, con levaduras indígenas, sin control de temperatura. Por último, dentro de Passionate Wines, están los productos biodinámicos, respetando la naturaleza, devolviéndole lo que me dio".

Marcelo Soto y los 36 cubiertos de Martiño: "Tengo pocos cubiertos porque busco la perfección en el servicio. Para mí, este tema es lo más importantes después del vino. A mí me gusta ofrecer una atención personalizada, con la asesoría adecuada y pase un buen momento. Busco, en todo momento, que la gente la pase bien, en buena compañía, en un ambiente ameno, con un servicio de calidad. Más allá del vino y la gastronomía, la gente sale a pasarla de la mejor manera y nosotros queremos maximizar eso. Siempre quiero que la gente vuelva".

La tarde continuó y siguieron más momentos intensos e inolvidables. Al mejor estilo Fresco en el Aire. Desde aquí, queremos agradecer enormemente a Matías y Marcelo por haber compartido el dial con nosotros. Los esperamos nuevamente. Esta es su casa!!!!!!

Para agendar

Martiño Restó de Vinos
Bolívar 933, San Telmo
Tel. 4300-6897

Finca Sophenia
http://www.sophenia.com.ar/

El Zorzal
http://www.zorzalwines.com/