Carola Chaparro (Prensa Gastronómica), Noelia Pineda (Espacio Gasset) e Iacopo Di Bugno (AVE Wines) fueron los protagonistas de una tarde lindísima, amigable, entretenida. Los tres se complementaron a la perfección para hablar desde un vino de siete variedades, hasta restaurantes étnicos, viajes enogastronómicos y comida cajún o creole. Además, se comunicó con el conductor el Bluesman argentino Gabriel Grätzler, que puso la melodía perfecta.
A continuación, la crónica de una nueva emisión de Fresco en el Aire.
"Carola, más allá de la amistad que nos une, el gran cariño que te tengo y la presentación que hice, me gustaría que vos le contaras a los oyentes quién sos y qué hacés", propuso Fresco en el comienzo. Chaparro, siempre con una sonrisa a flor de piel, respondió: "Yo hago prensa gastronómica. Es decir, la conexión entre el restaurante, un producto gastronómico específico o un cocinero, con los medios de comunicación. Yo soy el nexo, la vocera, la que le tiene que contarle al periodista qué hace un lugar, porqué lo hace, cómo lo hace y darle motivos a los periodistas para escribir todos los meses sobre ese lugar. Mi ideal es tener clientes a largo plazo, por ejemplo, durante 5 años seguidos. Por eso, con el mismo cliente tenemos que generar todos los meses una noticia o una novedad. Entonces, tenemos que apelar a todos los recursos de la imaginación, al calendario de festividades oficiales y a las cosas puntuales que se puedan armar con cada cliente. Con esto quiero decir que haremos algo particular según el tipo de comida, según las características de la cocina o el cocinero, que puede ser un personaje público o estar vinculado a la cocina de algún país. En este punto, ayudo a contactar al restaurante con la embajada de un determinado país y propongo que vaya el embajador. ¡Generalmente, hacemos una fiesta temática! En definitiva, hacemos cosas que llamen la atención de los medios. Por otro lado, como soy socióloga, le ofrezco al periodista otro punto de vista para que pueda contar algo más a la hora de escribir la nota. No solamente soy la vocera que cuenta qué hace un restaurante, sino que elaboro el discurso de ese lugar". "E invitás a los periodistas para que conozcan los lugares que promocionás...", interactuó el conductor. Chaparro: "¡Por supuesto! ¡Y vos lo sabés mejor que nadie! (risas) En tu pasado de periodista gráfico has sido invitado en varias oportunidades". Iacopo: "¡Yo también soy periodista! ¡Quiero ir!", dijo el responsable de AVE Wines, de manera muy simpática y risueña, a tono con su primera profesión".
"Aprovecho y presento al otro periodista, el querido Iacopo Di Bugno, que ya estuvo en Fresco en el Aire. Me gustaría que le contaras nuevamente a nuestros oyentes quién sos, qué hacés y que reafirmes que antes que italiano sos toscano (risas)..." Siempre con un gran sentido del humor, Iacopo tomó la palabra: "Siempre digo que tanto mis compañeros que están metidos en el proyecto AVE Wines como quien te habla, somos toscanos. En realidad, somos cuatro socios, uno de Buenos Aires y tres toscanos. Nuestro enólogo, Alberto Antonini, el más importante en Italia, también es toscano, y en la Argentian trabaja como consultor en muchas empresas. Lo bueno es que Antonini trabaja en nuestra bodega como enólogo y es una diferencia muy importante. ¡Somos la única bodega argentina que le permite usar su nombre en la contraetiqueta! Alberto, más que un enólogo, es un gran amigo. Yo llegué a este país gracias a él, en el 2003. En ese entonces, quedé encantado con Mendoza y en el 2005 empecé con esta locura de AVE Wines. Hasta ese momento, yo vivía en Milán, donde trabajaba como periodista para el grupo Corriere della Sera -el más importante de Italia- y también estuve dos años en la RAI, en un programa de enogastronomía. Un buen día, me mandaron a Chile para escribir sobre la cosecha en el país trasandino. Allí me junté con Antonini, que me insistió para que fuera a Mendoza, para ver en primera persona que algo único e increíble estaba pasando. Finalmente, lo acompañé dos días, me quedé fascinado con el lugar y, con esta excusa, empecé a presionar al director editorial de la revista en la que trabajaba para que me pudiera quedar en Mendoza. Él me envió a la provincia cordillerana, finalmente, en noviembre de 2004 y me volví a emocionar. Entonces, presenté la renuncia y me vine hacia estas latitudes para empezar el sueño de tener mi bodega".
"Sumamos a Noelia Pineda, mentora del Espacio Gasset, auspiciante de Fresco en el Aire. Contale a nuestros seguidores las novedades del lugar, pues no sólo están haciendo encuentros gastronómicos allí, sino también se están organizando viajes...", resaltó Fresco. Orgullosa del buen momento, Pineda comentó: "Espacio Gasset va creciendo de a poquito, como te pasa a vos con el programa. Por suerte, tenemos muy buena respuesta de la gente, vamos hacia adelante y hacemos otras actividades además de los clásicos encuentros gourmet in situ. Por ejemplo, organizamos viajes a la Ruta del Queso, a las zonas de producción de vinos, como San Juan, Mendoza y Neuquén. La idea es que la gente haga sus experiencias en la viña, en las bodegas, en diferentes espacios enogastronómicos. Estoy muy feliz por el excelente presente de Espacio Gasset".
"Carola, explicanos cómo llegás a la gastronomía, porque es una historia muy linda y particular", continuó Fresco. Y Chaparro contestó: "Empecemos por el principio. Me recibo de socióloga y, con el título en la mano, me pregunté a mí misma qué iba a hacer de mi vida, de qué iba a trabajar en este amplio mundo. Por supuesto, me resultó muy difícil encontrar un empleo específico. En mis inicios, entonces, me dediqué a hacer tareas periodísticas y fui Jefa de Redacción de una Editorial que armaba suplementos para diarios del interior. Hacía la corrección del estilo, el armado... ¡Una tarea que me terminó gustando! Después, hice contenidos para páginas web, porque escribir es una de mis grandes pasiones. Me encanta escribir cuentos, fundamentalmente. Así, uní la sociología con la escritura y, de a poco, casi de casualidad, eso me llevó a la prensa. En un principio, aprendí el oficio de prensa en la Legislatura de la Ciudad, con un amigo que es muy buen profesional, Juan Pablo Biondi. Él me formó en prensa política. Lo cierto es que el tema mucho no me gustaba y, casi de casualidad, terminé en gastronomía. Una amiga mía quería ser cantante y a mí se me ocurrió que el restaurante Te Mataré Ramírez era un buen lugar para que ella se iniciara. Hice lobby para que le dieran una oportunidad, se la dieron, y yo pasé a ser su agente de prensa allí adentro. Yo le conseguía los canjes de ropa, las notas en los diarios... Le fui tomando el gustito a esto y la gente del restaurante percibió que a mí me encantaba hacer lo que hacía y me propusieron hacerle la prensa a ellos. Te Mataré Ramírez fue mi primer cliente y trabajé durante cinco años con la cocina afrodisíaca. Allí aprendí las bases de la prensa gastronómica. Participaba desde el armado de la carta hasta ver cómo era el manejo de los proveedores, el manejo del restaurante. En síntesis, aprendí a conocer un restaurante por dentro, mucho más allá de lo que la gente conoce. La gente va a comer a la noche, pero el restaurante vive de día. Desde la mañana, muy temprano, se empiezan a recibir a los proveedores, hay un día para pagos, hay un contador... Es una pequeña familia la que funciona adentro. Hay cocineros, encargados, camareros... Se tejen relaciones muy complicadas dentro del restaurante. Cada restaurante es un microcosmos".
| Toscano de ley. Nacido en una de las regiones más fantásticas y novelescas de Italia, Iacopo Di Bugno desembarcó en la Argentina para darle vida a AVE Wines, su bodega mendocina, "con sello europeo". |
"Iacopo, por favor, recordale al público cómo nace AVE y cuál es su filosofía", indagó el conductor. Di Bugno, muy atento, indicó: "Una vez en Mendoza, hablo con Mario Pardini, el otro socio mayoritario de AVE, de las perspectivas maravillosas que tenía el vino allí en ese momento. Nosotros, con sólo 30 años, nos quedamos fascinados con lo que sucedía en Mendoza en 2005. Veíamos un auténtico renacimiento del vino argentino. Todos los días había eventos relacionados con el vino, degustaciones, ferias, almuerzos en las fincas, en los restaurantes de las bodegas... ¡Eso fue fantástico! Sentíamos que estábamos viviendo una especie de gran baile, de fiesta móvil. Esto fue muy necesario para desarrollar lo que es AVE hoy. El primer tema para nosotros fue encontrar una finca perfecta para llevar a cabo lo que teníamos en mente. Ya te contaré después del bloque".
"Carola, vuelvo con vos. ¿Cómo se hace para tener un nombre tan bien posicionado en un mundo tan competitivo como es la prensa gastronómica? ¡Debés tener una fórmula para el éxito!", preguntó Fresco en el inicio del segundo bloque. Chaparro reflexionó de la siguiente manera: "¡La verdad, nunca armé una fórmula porque, en general, no soy nunca la entrevistada. Son mis clientes los entrevistados. Entonces, el prensero no habla de sí mismo ni sabe si tiene una fórmula. Lo que sí sé es que la formación universitaria me da una gran ventaja. Le agradezco mucho a la Ciudad de Buenos Aires la formación que me dio. ¿Por qué? Porque la sociología te da un punto de vista panorámico de todas las cosas. Entonces, donde una persona quizás ve un puntito, yo puedo ver todo el conjunto. Eso me ayuda mucho y es una ventaja. Por otro lado, me gusta mucho lo que hago y me entretiene. Hablar con los periodistas, con los clientes, gestionar las notas y generar temas, es un auténtico placer. Lo que más me gusta es inventar cosas. Estoy segura que eso viene del lado de los cuentos. A cada cliente le genero una gacetilla como si fuese una pieza literaria única. No es lo mismo escribir de alguien que hace cocina vietnamita, que escribir de una persona que hace cocina francesa, alemana o inglesa. Además, tiene mucho que ver cómo es el dueño y el cocinero. De acuero a eso, elijo un determinado tipo de lenguaje, la forma en que transmito la información, el ritmo, y hasta la manera y las cosas que uno puede contar. Busco que el periodista asocie el nombre del responsable o chef del restaurante con un tipo de cocina. Por ejemplo, si piensa en Morriña, que piense en Manuel Corral Vide. En este caso, yo le presento al periodista a Manuel, como si fuese un amigo de él. Lo importante es sacar siempre la esencia del lugar y de las personas".
| Divertida. Carola Chaparro la pasó muy bien en Fresco en el Aire y puso una onda muy positiva durante las dos horas. Socióloga de formación, habló muy claramente de la cocina de Nueva Orleans. |
"Noelia, más allá de los viajes y las nuevas actividades, me gustaría que nos dijeras qué es el Espacio Gasset. ¿Cuál es el concepto?", propuso el conductor en el final de la primera hora. Pineda, en el aire de FM Flores, sostuvo: "Es un loft, en Las Cañitas, para 15 personas. Es un lugar puertas adentro, que tiene la cocina en vivo. Eso es lo diferente. El público puede interactuar con el chef, levantarse de la mesa, acercarse a la cocina y ver lo que está cocinando. Siempre surgen muchas preguntas. Lo cierto es que, muchas veces, uno no tiene acceso a las cocinas. Obviamente, por un tema de seguridad alimentaria y limpieza. En Espacio Gasset, la idea es que el chef cocine en vivo y tenga la posibilidad de responder preguntas e intercambiar puntos de vista con los comensales. Cuando hacemos los maridajes, a veces la gente ni siquiera probó el vino. Entonces, con lo que supone que podría llegar a ir, más lo que uno tiene de conocimiento, en el momento se ve si hay armonía entre plato y vino, qué sensaciones surgen, qué dudas hay, etcétera. A la gente le encanta eso. Hay toda una cuestión subjetiva, también. La idea es que la gente se distienda y pase un momento ameno de dos o tres horas. Más allá de probar cosas ricas y tomar un buen vino, una sidra, whisky o cerveza, el objetivo es que el público aprenda. Porque hay tanta oferta de productos, que la única manera que uno aprenda a seleccionar, es a través de este tipo de encuentros lúdicos, en contacto directo con la materia prima. Lo importante es conocer para luego saber elegir con certeza lo que se quiere".
| La mejor finca de todas. Iacopo Di Bugno buscó muy cuidadosamente el terroir más saliente para su proyecto enológico. Y lo encontró en Perdriel, Luján de Cuyo. |
"Carola, cerramos el bloque con vos. ¿A qué restaurantes le hacés prensa actualmente? ¿En general, ¿cómo los seleccionás?", disparó el conductor. Chaparro cerró la primera hora de este modo: "Es una mezcla entre selección propia y selección del otro. Esto hace que sea una selección natural. Porque me van llamando personas que siempre hacen cosas raras, interesantes y fuera de lo común. Yo me quedo con los que, además, desarrollamos algún tipo de amistad. La mayoría de los clientes se convierten en amigos, como pasó con vos. Eso es lo más entretenido e interesante. Actualmente, tengo como cliente a Osaka, Valparaíso, De Lira - Fusión Latinoamericana, Filó, Sans-Bar de Panes & Cervezas, Río Café, Cristian Petersen (Restaurante Terrazas del Central), Smeterling Patisserie y algunas empresas como Miranda Grand y Bernaville. Y, por supuesto, Morriña, que mencioné anteriormente. He tenido restaurantes de cocina étnica como María Félix, Sagardi, La Casa de Vietnam, o de investigación, como Aramburu".
"Iacopo, hablanos de las líneas de vinos de AVE y las características puntuales de cada uno de los productos", siguió el conductor. Di Bugno, feliz, sentenció: "Principalmente, tenemos dos líneas. Una línea Premium con un Torrontés de Cafayate (único vino que no sale de nuestro viñedo). Es un Torrontés moderno, diferente, con una interesante acidez al final. Además, tenemos Malbec y Malbec Rosé. Por otro lado, tenemos la línea Gran Riserva, que presenta un Malbec. Y, por último, tenemos Memento, un blend muy particular, un vino hijo de la bodega. Pero, repito nuestro concepto. No apuntamos a la potencia de los vinos, cosa que hacen muchas bodegas acá. Nosotros apostamos a la elegancia. Esta se puede lograr a través de la acidez. Tener acidez te permite conservar los aromas por más tiempo y equilibrar los vinos entre madera y fruta. ¡Es muy interesante! Otra cosa muy interesante es que nosotros no salimos a comprar uva. Tener uva propia nos permite defendernos en los años que la uva tiene un costo increíble. Nosotros somos una bodega boutique, que produce 160 mil botellas. Filosóficamente, siempre seremos boutique y no apuntaremos a lo industrial. Pensá que yo vengo de la Toscana, donde el promedio de un viñedo son 4 o 5 hectáreas. Es un concepto totalmente diferente. Aquí tenemos un viñedo boutique, pero las dimensiones son otras. Nuestro objetivo es llegar 240 o 250 mil botellas. Allí llegaría su punto máximo el Proyecto AVE. Nosotros trabajamos en el viñedo todo el año, con nuestra uva y nos defendemos de las especulaciones de los productores de uva, que en años difíciles con heladas, granizo y muchas lluvias, se aprovechan de la situación. Por ejemplo, este año se produjo en Mendoza una merma del 35% de las uvas Premium. Se habla que el precio de la uva es de $5 el kilo. Lo explico fácil: si yo pago $5 el kilo de uva, tengo de costo $15. Imaginando que el 95% de los vinos se vende a Estados Unidos, mercado de referencia, a U$S10, imaginate el problema que se da. Si un vino cuesta $15, tenés que multiplicarlo por 3. Son casi U$S20. En definitiva, no comprar uva es fundamental".
| Dulces tentaciones. Primer plano de las masitas de Confitería Lautaro. |
| Coordinados en el aire. Mariano Fresco, en el centro, escucha atentamente a Carola Chaparro e Iacopo Di Bugno. |
"Carola, contanos los bocados más típicos de la cocina cajún y creole", le propuso Fresco a Chaparro, que contó: "La cocina cajún, franco-canadiense, tiene como estrella al Jambalaya, plato famoso por la canción de Credence. Es una espeice de paella que tiene pescados, mariscos, pollo, etcétera. Tiene todo lo que un buen campesino puede encontrar a mano. En cambio, los creoles más aristocráticos tienen platos más elaborados. Los españoles aportaron las especias; los franceses, el refinamiento; los haitianos, el tomate y los cocineros negros. Es típica la sopa gumbo. Se da una cocina con muchas mezclas e historias diferentes. Fijate que la cocina aristocrática está producida por cocineros negros. Al famoso crítico Anthony Bourdain le encanta la cocina de Nueva Orleans". Iacopo, también se sumó: "Me fascina Nueva Orleans, pues están haciendo una movida enogastronómica impresionante. Si yo tengo que recomendar dos ciudades para comer en el mundo, sin duda, me quedo con esta y Lima. Todos esperan París o Roma, pero yo elijo estas dos ciudades diferentes entre sí, pero que tienen a la cultura gastronómica como una religión". Chaparro concluyó: "Tanto la cocina de Nueva Orleans como la de Lima, es resultado de una fusión de culturas muy diferentes, que dan como resultado un producto nuevo". Iacopo: "Nobu, uno de los chefs más famosos del mundo, que tiene restaurantes en Milán (dentro del edificio de Armani), Tokio y Nueva York, es peruano. Todo el mundo piensa que es japonés, pero no. Es descendiente de japoneses".
| Quiero saber. Noelia Pineda se mostró muy interesada en los vinos de AVE. Aquí, en un momento de distensión junto a Iacopo Di Bugno. |
-"He dedicado mi vida al blues, particularmente al Country Blues. Me ha tocado viajar por diferentes partes del mundo, pude darle vida a la escuela de blues, toqué en el Teatro Colón, grabé un disco... Pude ir concretando mis sueños y espero realizar muchísimos más".
-"Hay una relación muy estrecha entre el blues y la gastronomía de Nueva Orleans. Está muy presente la comida en las letras de las canciones. Ha sido utilizada con un doble sentido: literal y sexual. En Nueva Orleans hay una cantidad de elementos gastronómicos particulares, que son muy ricos. Hay una mezcla francesa, española, canadiense, africana... De manera permanente, en las canciones, están descriptos los platos. Es decir, el nativo de Nueva Orleans le canta mucho a su comida. Así como acá hay un culto al asado, en Nueva Orleans hay un culto entre el músico y la gastronomía".
-"Al no haber estado nunca allá, tengo la cuenta pendiente de probar la comida de Nueva Orleans. Tengo una fuerte base de conocimientos históricos y teóricos, pero tengo pendiente probar las exquisiteces que hacen en esa fantástica ciudad. Es una respuesta que dejo en manos de quienes han probado estos sabores increíbles".
-"La escuela de blues cumplió sus primeros 10 años de vida en 2010. Allí se encuentra mucha gente fanática del blues o que tiene ganas de transitar los caminos del blues. Digo esto, porque no es un lugar al que haya que ir con conocimientos de música. Se puede empezar de cero. En total, son tres años y tenés diferentes materias como Instrumento, Ensamble, Historia del Blues y Lenguaje Musical. Así, los alumnos van transitando el camino del blues, conocen su lenguaje particular, se conectan con gente y... ¡se arman bandas! Se graban discos de esos conjuntos, que además tocan en vivo. La idea es que aprendan el blues, a través de la esencia que les transmitimos. El tema de Nueva Orleans, por ejemplo, está presente desde el lado estilístico".
-"Tuve la oportunidad de tocar en el Teatro Colón,que fue una experiencia fantástica. Y lo digo con un respeto casi reverencial. Hay una cantidad de músicos clásicos que no tienen la chance de llegar a ese esenario y, luego de varios años de dar clases sobre la historia del blues en la Sala 9 de Julio (tercer subsuelo del teatro), me tocó dar un concierto a mí en la sala principal. Fue el primer concierto en la historia del Colón que tuvo blues. Fue una experiencia inolvidable".
| Copa fresca. El Syrah descansa en una de las copas, con la botella de Séptima como telón de fondo. |
| Se sumó con ganas. Ezequiel Romero, el simpatiquísimo marido de Carola Chaparro, probó ricos vinos en el aire. |
¡MÁS FOTOS DE CARO, IACOPO Y NOE EN FRESCO EN EL AIRE!!! ¡MUCHAS GRACIAS POR HABER VENIDO! ¡LOS ESPERAMOS NUEVAMENTE! ESTA ES SU CASA!!! ¡LOS QUEREMOS!!!
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