sábado, 26 de febrero de 2011

La Hora del Mate, con Karla Johan Lorenzo


Con el libro en la mano. Karla Johan Lorenzo, junto a Mariano Fresco, en la clásica foto de apertura, exhibe con orgullo su multipremiado Libro de la Yerba Mate.

Fresco en el Aire es un programa de radio que abarca -ese es el objetivo propuesto desde el vamos- todo lo que tenga que ver con el mundo de los sentidos y la buena mesa. Así, se han armado inolvidables emisiones sobre vinos, helados, aceite de oliva, chocolate, té, yogurt helado, patisserie... El mundo de la gastronomía y las bebidas es infinito. Por eso, Fresco en el Aire quiere darle voz y voto a todos los protagonistas. Claro, paso a paso. 
Uno de los temas que faltaba desarrollar en el dial de la 90.7 era el mate. Nuestra infusión nacional. Nuestro compañero de emociones. En fin, nuestro querido mate. Para ello, se convocó a una especialista -sabe muchísimo, realmente-, que escribió El Libro de la Yerba Mate. Una obra para tener a mano en casa. ¿Quién fue la protagonista de la tarde? KARLA JOHAN LORENZO. Misionera de pura cepa, viajó por el mundo difundiendo virtudes y secretos del mate. En un mano a mano imperdible con Mariano Fresco, que duró una hora y media, he aquí los mejores momentos. ¡A disfrutar la nota! 

"Karla, mucha gente te conoce. Has estado en varios medios de comunicación, has viajado mucho... Pero, para aquellos que quieren saber más de vos, que quieren saber quién sos, me gustaría que le cuentes a nuestros seguidores quién es Karla Johan Lorenzo", arrancó Mariano Fresco en su clásica presentación. La invitada, muy bien predispuesta, hizo su entrada en el aire: "Nací en Misiones, por eso el tema de la yerba mate. Estudié Hotelería, en Misiones, la Tecnicatura... Y, bueno, uno siempre desde el Interior mira a la Ciudad para estudiar y crecer. Mientras estudiaba Hotelería, descubrí la carrera de Sommelier. En el año 2003, pude comenzarla en Buenos Aires, en la Escuela Argentina de Sommeliers, y me recibí en el 2004. En ese entonces, la carrera duraba un año. Me di cuenta que el sommelier no sólo puede catar, degustar o enseñar acerca del vino, sino que también puede hacerlo con otro tipo de productos, entre los que estaban las infusiones, que me gustan. En efecto, yo decidí desarrollarme en ese rubro. Entre las infusiones, me apasiona la yerba mate. Y, como te comentaba anteriormente, gracias a una empresa privada que quiso contratar mis servicios, empezó esta idea de crear las catas de yerba mate". "¿Es posible que el hecho de ser misionera haya sido un plus a la hora de meterse con el mate?", indagó el conductor. Lorenzo: "Sí, porque desde el arranque de mi carrera de sommelier, me di cuenta que quería sacar la yerba mate del ámbito tradicional de la casa para llevarlo a un marco más profesional, más gourmet. La idea fue empezar a investigar. Por eso, viajé a Paraguay, al Sur de Brasil, que tiene mucha influencia de Misiones, para tratar de captar la cultra y ver de qué manera la gente de estos países productores y consumidores del mate, consume la yerba mate. Por ejemplo, en Paraguay se consume más bien el mate frío llamado tereré; en el Sur de Brasil se consume con esos mates grandes tipo cimarrón o camionero con una yerba mucho más verde, con una molienda más fina; nosotros, el tradicional mate de calabaza, de madera, con una yerba más seca. Entonces, traté de ir captando toda esa información y preguntas que surgían en las charlas privadas que daba, principalmente para empresas  o instituciones educativas como el IAG o CAVE. Trataba de enseñar y recibía de parte del público muchas preguntas e inquietudes que me llevaron a hacer El Libro de la Terba Mate, de Editorial El Nuevo Extremo, que es el resumen de esos 5 años de trabajo". "Un libro lindísimo, con muchísima información sobre el mate, que sortearemos en vivo", exclamó Fresco, que agregó: "Tiene unas ilustraciones increíbles". Lorenzo y su respuesta: "Sí. Lo que yo quise lograr con este libro es que sea un manual de consulta. Una de las preguntas de la gente era: 'Tomo tal marca, ¿qué otra marca me recomendás con las mismas características?' La idea fue volcar toda mi experienca, todos mis conocimientos como sommelier y como misionera en este libro, para que el consumidor pueda tener una guía real de la yerba mate. Algo que, por ahí, en el mercado no había hasta este momento". "¡Fuiste una pionera!", acotó Fresco. Lorenzo, pausada y muy segura frente al micrófono: "Sí, porque hay muchos libros sobre la historia del mate, sobre el mate como recipiente, pero no había un libro desde el lado o visión de un sommelier. Me pareció muy interesante y se están abriendo muchas puertas con este libro, que está nominado para el premio Gourmand Award, que se hace en París el próximo 3 de marzo, en el marzo de la Feria Cook Book Fair, muy importante en Europa. Se premia a los libros que tengan que ver con gastronomía, con el mundo del vino y las bebidas, en general. Así que, bueno, este libro está también entrando a otros mercados internacionales y me da mucho orgullo, como misionera, poder transmitir algo que es tan nuestro, que tiene que ver con nuestra cultura, en el exterior. "Así como el vino fue declarado bebida nacional, ¿el mate será declarado infusión nacional? Yo sé que algo habías comentado en Facebook..." Lorenzo: "En realidad, ya fue declarado, pero oficialmente la nominación, el desarrollo a nivel público, seguramente, se va a hacer este año. Lo del vino sucedió en noviembre y justamente el gobernador de Misiones estaba en la reunión. Cuando la presidenta nombra al vino, él dijo: "Con más razón, la yerba mate tendría que ser infusión nacional". A raíz de ese pedido, ya se aprobó, ya es ley, pero estarán esperando una ocasión especial o ideal para nombrarlo".                                 
Estampó su firma. Karla Johan Lorenzo sorteó su libro en Fresco el Aire y se lo dedicó "con todo cariño" al ganador. ¡Qué emoción!
"¿Cuándo nace tu pasión por el mate ¿Cómo recordás tus primeros contactos con el mate?", fue una de las últimas preguntas de Fresco en la primera e intensa parte. Lorenzo, muy concentrada, respondió: "En el norte,cuando somos chicos, nuestros padres tratan de acercarnos al mate. El mate, ante todo, es un alimento y eso trato de transmitirle a la gente. Que no tengan miedo de darle a los hijos un mate cocido con leche porque la yerba mate tiene aminóácidos, vitaminas, minerales, que le hacen muy bien a la criatura. Por ejemplo, mi abuela me hacía el mate cocido con cáscara de naranja, en la chacra. Mi mamá me hacía el mate de leche y al mate en sí le agregaba coco rallado y azúcar... pero en el termo ponía leche caliente. A nosotros nos hacía sentir adultos cerca de los adultos, tomando un mate distinto, más nutritivo. Pero, en realidad, el cambio más grande que sucede con el mate es cuando vos te preparás tu primer mate amargo. A mí me pasó en Vancouver, Canadá, ciudad a la que me fui con 18 años para aprender inglés y estar con parte de mi familia. Y salir un poco... Ver qué sucedia en el mundo. Era una edad clave para marcar un antes y un después. Salí de mi pueblo, Leandro N. Alem, de 35 / 40 mil habitantes y llegué a una ciudad como Vancouver, que en ese momento tenía 2 millones y medio de habitantes, con un idioma que no manejaba. Estaba tan lejos de mi familia, de mi país, que trataba de acercarme a todo lo que tenía y que me recordaba mis raíces. Y entre esas cosas estaba el mate. Mi tía tenía las primeras pavas eléctricas y me acuerdo el mate de loza con las orejitas. Finalmente, me preparé mi primer mate amargo escuchando a Mercedes Sosa y León Gieco. Estando lejos, este momento representó mi acercamiento más profundo al mate. A partir de ahí, no dejé más al mate y luego se convirtió en una profesión que hoy es mi salida laboral y mi herramienta de trabajo".               

Misionera de ley. La sommelier Karla Johan Lorenzo nació en Leandro N. Alem, corazón yerbatero de la Argentina, donde aprendió virtudes y secretos de nuestra infusión nacional. Luego, viajó por el mundo para enriquecer su carrera profesional.
 "¿De dónde viene la palabra mate? Contanos los orígenes...", indagó el conductor en el inicio de la segunda parte. La protagonista contestó con firmeza: "Mate o mati se denomina el recipiente. Es una palabra quechua que se utilizaba mucho en Perú para reconocer el nombre del recipiente. Y yerba mate es el nombre de la infusión que está dentro del recipiente. En realidad, el nombre científico es ilex paraguariensis. La yerba mate es un árbol y no un arbusto, algo que me parece importante destacar. Es decir, en forma natural, la yerba mate puede llegar a medir 30 metros. Crece en la selva y fue descubierta por los guaraníes que fueron los primeros habitantes de la zona del Paraguay, Sur de Brasil y Norte de Argentina. Su epicentro fue Asunción, la actual capital paraguaya. Allí se concentraban, en su mayoría. Ellos descubren la yerba mate en la selva, extraían las hojas frescas, masticaban, extraían el jugo y hacían caminatas de un día, sin ingerir alimentos sólidos. Es decir, la yerba mate les brindaba mucha energía. Era un gran alimento para ellos. Por ejemplo, los ayudaba para paliar los problemas hepáticos. Es decir, les servía desde el lado medicinal y del alimento. Con la llegada de los jesuitas, empiezan a cultivar la yerba mate y a tratar de comercializarla. Así, se acercan más a Misiones, empiezan las reducciones -hoy podemos visitar las ruinas de San Ignacio, Patrimonio de la Humanidad- donde se concentran en su mayoría, pero el vuelco comercial de la yerba mate se da con la llegada de los inmigrantes, que venían desde el Sur de Brasil entrando a Misiones, atraídos por el gobierno de esta provincia, a principios del siglo XX. El gobierno misionero decide entregar tierras a cambio que cultivaran yerba mate. Hoy es el tercer producto económico de la provincia, después de la madera y el tabaco. Pero, en ese momento, la yerba mate estuvo en su auge. Era la época del Oro Verde, entre las décadas de 1940 y 1950. Fue el esplendor de esta infusión".
"¿En qué países de Sudamérica se toma mate?" Karla: "Primero, tenemos que destacar la zona productora: Paraguay, Sur de Brasil, Misiones y Norte de Corrientes. Donde está la tierra colorada. Si pasamos Virasoro, Corrientes, y hacemos un par de kilómetros, podemos observar que la tierra cambia de color. Ya notiene los minerales que necesita esta planta: hierro, magnesio. El microclima que se da es subtropical: mucha lluvia, calor. Uruguay, en cambio, no es productor de yerba mate, pero sí es un gran consumidor. Ellos consumen, más o menos, por persona, 7 kilos por año. Compran la yerba a Brasil y Misiones, pero hay que destacar la cultura que envuelve al mate. En la Argentina consumimos una yerba que tiene hasta el 3% de humedad y es una yerba que se estaciona entre 14 y 24 meses. En Uruguay, se consume una yerba que tiene menos estacionamiento (9 meses) y tiene más humedad (7%). Brasil tiene una yerba que llega hasta el 17% de humedad y tiene casi nada de estacionamiento. Se termina de secar, se hace la molienda, se envasa y se saca al mercado. Por eso, en el Sur de Brasil están esos mates con yerba fosforescente , muy verde, casi polvo, que necesita una bombilla especial para poder consumirla. En Uruguay, la cultura es tomar la yerba casi sin palo. Así diferenciamos bien cómo se consume la yerba en estos tres países. Paraguay es un gran consumidor del tereré o la yerba saborizada, la yerba que tiene hierbas medicinales. Ellos, en mayor proporción, consumen el mate frío". "¿Aquí también se empezó a consumir la yerba saborizada?" Lorenzo: "Sí, pero para el mate caliente. Todavía el tereré, salvo en Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes, donde se toma tereré de manera distinta.: con jugos naturales o artificiales. Es decir, es un tereré dulce. En Paraguay es un tereré con agua fría y con hierbas saborizadas y medicinales".                                        

Es feliz. La protagonista de la tarde confesó que con el mate "encontró una veta para explotar. Hay mucho por delante. Mi idea es educar y difundir de la mejor manera posible esta querida infusión".
"Karla, antes del fin del bloque, por favor, contanos el paso a paso para hacer un buen mate". Siempre con buena predisposición, ella explicó lo siguiente: "¡Vamos con el paso a paso para preparar un buen mate amrgo! Si bien yo respeto a la gente que le agrega azúcar, edulcorante o los mates saborizados. Pero mi función, con el libro y con mi profesión, es enseñar a preparar un rico mate amargo. Obviamente, hay una realidad. Esto es muy distinto al vino y viene de tradición enseñada por los abuelos. Entonces, cambiar de golpe la mentalidad y decirle a alguien: 'Mirá, como vos te preparabas el mate, no va más. Hacelo así', lleva su tiempo y hay que ver de qué manera pueden disfrutar mejor de su mate sin dejar de lado ni su tradición ni su cultura.    
Lo importante para preparar un mate es buscar un recipiente de vidrio o cerámica (estos usamos en las catas). Lo importante es que no transmita sabor el recipiente, como puede ser la calabaza o la madera. Llenamos 3/4 partes de yerba con la yerba que más nos guste a nosotros. Puede ser suave, de un sabor más bien intenso, despalada, saborizada... Tapamos con la palma de la mano, damos vuelta el recipiente y lo agitamos. Lo importante es que se mezclen todos los componentes y que el polvo no quede en la parte de abajo del mate y que cuando agreguemos la bombilla se llegue a tapar. De ahí, agarramos un poco de agua tibia -si estamos en la cocina, cuando la pava empieza a calentar-, no usar el agua caliente del termo en forma directa. El agua caliente directo de la pava para tomar mate tiene que estar entre 80 y 85 grados y para comenzar el mate, más o menos, 40 grados. O sea, la mitad. Si estamos en la ruta, por ejemplo nos fuimos un fin de semana a la playa en verano, usamos la tapa del termo para bajar la temperatura del agua para empezar nuestro mate. Cuando volvimos casi a la posición inicial, dejamos un canal (la yerba hacia el otro lado), y en ese canal agregamos agua tibia. Dejamos pasar unos segundos para que se estacione y se hidrate la yerba y ahí vamos a colocar la bombilla bien al fondo, la acomodamos, y, si nos quedó un poquito de espacio, ponemos un poco de agua caliente -siempre donde está la bombilla-. Queda yerba seca en el lado opuesto, porque nos va a ir alimentando los futuros mates. La idea es que con un mate nos entre entre 30 y 50 gramos de yerba -depende el recipiente- podamos disfrutar un litro de agua. El primer mate se lo toma el cebador porque no es el más rico. El segundo mate se lo damos al invitado especial de la ronda".            
Todo listo. La invitada de Fresco en el Aire llegó a los estudios de la avenida Nazca con todo el equipo preparado para tomar un "rico mate amargo".
"¿Hay algún maridaje para el mate?", continuó Fresco en el mano a mano con Karla. Respuesta de la especialista: "Mi libro es como una guía de vinos pero de marcas de yerba. Encontrarán el paquete de la marca, la ficha técnica de la marca, mis notas de cata y el maridaje. Es decir, con qué comida puedo acompañar cada tipo de yerbas. Para entender maridajes, hay que clasificar las yerbas en suaves, despaladas (sin palo, queda una yerba intensa en el paladar; tiene más polvo en su mezcla), y la yerba con secanza barbacoa, que tiene esa nota ahumada. Las yerbas suaves van muy bien con pastelería dulce. Por ejemplo, una factura con crema pastelera va muy bien con esa yerba suave. Una yerba despalada o de sabor fuerte, va mejor con los sabores salados y con un tenor de grasa más importante en boca. Por ejemplo, los famosos criollos de Córdoba, los chipá de almidón de mandicoca... Y la yerba con barbacoa, va muy bien con un salmón ahumado sobre una tostada con un queso crema con un poco de ciboulette". "¿Y cómo queda el mate con la pizza fría?", interrogó, entre risas, el conductor. "¡Va perfecto! Pero, siempre respetando el concepto de qué tipo de mate. O sea, si vamos a hablar de maridaje, es importante que la comida no me tape el sabor de la yerba ni que la comida me tape el sabor del mate. En el caso de la pizza, recomendaría una yerba de sabor más intenso. Es una yerba que tiene hojas más pequeñas, menos palos y más polvo. El polvo le da la intensidad, el sabor en boca y deja ese amargor sutil y rico y acompañará a limpiar más el paladar de esa pizza o sandwich con tomate disecado o salmón ahumado que preparé".            

De calidad. El Libro de la Yerba Mate no sólo sobresale por la nutrida información, sino también por la gran variedad de fotos e ilustraciones y la calidad del papel.
"¿Cómo se cura un mate?", fue la pregunta del conductor que inició la última media hora. Karla: "Para hablar de mates o recipientes, tenemos que hablar de dos categorías: la calabaza y la madera. Para curar la calabaza, si nosotros somos tomadores mate dulce, hay que curar la calabaza para tomar mate dulce. Si estamos haciendo el mate del domingo, o en casa con un encendedor, derretimos dos cucharadas de azúcar impalpable y arriba de esto colocamos yerba usada -de un mate que ya tomamos- y agua hervida hasta la superficie. De esta manera, dejamos reposar, al otro día tiramos esta yerba, pasamos con una cuchara adentro de la calabaza, vamos raspando el hollejo que solemos encontrar dentro de la calabaza, enjuagamos y volvemos a agregar yerba usada y agua hervida. El agregado del azúcar es una sola vez y yerba usada y agua hervida repetimos durante siete días. O sea, vamos cambiando una vez por día. Después del séptimo día ya lo terminamos de curar tomándolo. Para el mate amargo, lo único que hay que hacer es agregar yerba usada de un mate que ya tomamos en la calabaza cruda, agua hervida hasta la superficie, dejar reposar un día, cambiamos, y así sucesivamente durante una semana. Lo importante es que el agua hervida llegue hasta la superficie, que no deje espacio para que entre el oxígeno y forme esa capa negra. Lo importante es que la calabaza se vaya curando sin dejar entrar humedad. Ese es el error más grande. Por ahí, vemos que la calabaza está negra. Entonces, si está mal curado el recipiente, nuestro mate no va a salir rico porque ese sabor va a pasar al mate". "Con el mate hay que tener mucho cuidado...", acotó Fresco. Lorenzo: "Sí, hay que tener mucho cuidado con el curado. Vamos a respetar esos siete días y cambiar todos los días la yerba y el agua hervida. También hay que tener mucho cuidado con la higiene del mate. Terminamos de tomarlo, hay que sacar la yerba, enjuagar y dejarlo secar boca arriba. Que la calabaza esté seca. Un mate bien curado es un mate noble, que te puede durar muchos años y es un mate que, con el paso del tiempo, su parte de adentro queda dura como si fuese una madera. En cuanto al curado de los mates de madera, para redondear, se usa mucho la madera Palo Santo, Palo Rosa, muy aromáticas. Al recipiente se le pasa un producto de tenor graso (manteca o aceite neutro), untamos adentro del mate y sobre esto, yerba usada y agua hervida, hacemos dos cambios de yerba usada y agua hervida y el mate ya está listo. La manteca o el aceite evita que se raje o quiebre el mate".                

Paso a paso. Lúdica, didáctica y amena, Karla Johan Lorenzo explicó desde cero cómo se hacer un buen mate. Aquí se observa cómo debe ser colocada la yerba en el recipiente.
 "¿Cuáles son los mates más afamados, más buscados?" Lorenzo: "A mediados del siglo XIX, en Buenos Aires, estaban los mates de plata para la alta sociedad y los mates de calabaza para la servidumbre o gente del campo. Hoy, un mate plata o porcelana se deja más para un museo o para nuestra propia colección. Hoy por hoy, los mates más buscados son de calabaza, un producto natural descubierto por los guaraníes y es el que vemos en todas partes. Hoy se buscan estos mates de calabaza con la ornamentación de la plata o del oro o la alpaca. Para regalar, son muy lindos los mates de plata o porcelana, pero si vamos al día a día, para que la gente lo consuma, prefiero una calabaza".      
"Estuviste con la Presidenta, con Mirtha Legrand, viajaste por el mundo... ¿Cómo te sentís en este trajín y con la presencia mediática?" Karla: "A los 17 años salí elegida Reina de los estudiantes de mi pueblo y Primera Princesa Provincial. Y recuerdo que un locutor me dijo: 'Nena, lo tuyo es esto'. Porque agarré el micrófono y me puse a hablar. Hoy, en los medios encuentro una herramienta para transmitir lo mío. Pero, la pasión siempre está. El libro superó mis expectatvias, generó algo que ni la editorial ni yo imaginamos que iba a generar en tan poco tiempo, como por ejemplo, estar sentada en la mesa de Mirtha Legrand. Fue una experiencia fabulosa que me gustó vivir. Además, viajé a Chile, Paraguay, Uruguay, presentando el libro, haciendo demostraciones y tratando de transmitir la cultura del mate, esa pasión que llevo como sommelier. Lo de la Presidenta fue cosa del destino. Un día martes, ella decreta al vino como bebidas nacional y dos días después, mi familia, en Misiones, que trabaja en el rubro de transporte, me dijo que iba a haber un evento muy importante en el Hotel Hilton. Mi papá me invitó al almuerzo, donde iría a estar la Presidenta, que dijo que el mate se convertiría en infusión nacional, y allí pude darle el libro. Se dio una mini charla muy linda. Son esas oportunidades que surgen y no hay que perder".         

Colores en el aire. Una vez, más la mesa de Fresco en el Aire lució mágica, con un catering inolvidable a cargo de Jolie Bistro, mate y vino de Séptima. "Me encantan las mesas que se arman cada sábado. Emociona saber que los protagonistas quieren lucirse con sus productos", sentenció Fresco.
 "¿Cómo es una cata de yerba mate?", preguntó Fresco sobre el final. Lorenzo: "Se siguen los mismos pasos que para una cata de vino. Primero se ve la parte visual, en un fondo blanco, o en la palma de la mano. Lo importante es que esa parte visual muestre un color verde con reflejos amarillos, siempre hablando de yerbas argentinas. ¿Qué vamos a encontrar en el paladar? Porque si vemos que tiene poco polvo, hojas más grandes y más palos, seguramente vamos a encontrarnos con una yerba de sabor suave en el paladar. Si tenbemos más polvo, un sabor más intenso. Que no tenga puntos negros es otro tema importante o mucho color blanco. Esto le saca calidad al producto. En la parte olfativa, analizamos la yerba seca y la yerba húmeda. Y en la parte gustativa lo percibimos en el paladar como todos los productos. En la punta, la sensación dulce se presenta en las yerbas del Sur de Misiones y Norte de Corrientes. A los costados, ácido y salado, componentes de la tierra, y al final el amargor. Si es una yerba suave, el amargor será más sutil. Si es una yerba más intensa, el amargor será más intenso. Y también los taninos... Ese polvo genera esa sensación de astringencia en el paladar. En la gama de aromas tenemos desde hierbas secas, el olor al camino por las notas minerales de la zona, hierro, magnesio, azúcar morena. Eso en la parte gustativa. Y en la parte olfativa, acercamos el mate a la nariz, tapamos con la palma de la mano y donde insufionamos aparecen los aromas, que son los mismos que estuvimos nombrando. Además, evaluamos que esa yerba nos permita mantener estructura y sabor hasta un litro de agua".                
Súper Premium. El catering de Jolie Bistro deslumbró en la tarde "matera". Sandwiches con salmón, vegetales y embutidos, acompañados por deliciosos papines, fue la propuesta salada de Fabián Vendramini. ¡Muchas gracias por este banquete para dos! 
El programa se fue yendo y Karla dejó algunos conceptos más entre saludos y mensajes de los oyentes. Desde Fresco en el Aire, agradecemos profundamente a la protagonista su presencia y la esperamos nuevamente. "Karla, esta es tu casa. Que sigan tus éxitos, que sigas por este excelente camino y que tu libro siga recibiendo más premios y elogios. Siemplemente, gracias por tu presencia y tu pasión", concluyó Fresco.
Dulce final. Luego de haber probado las exquisiteces saladas, llegó el momento dulce, también propuesto por Fabián Vendramini, responsable de Jolie Bistro. ¡Aplaudan, aplaudan... No dejen de aplaudir!

Infalible. El vino de Séptima, en la clásica Degustación del Día, mereció los halagos de Karla. "Este Séptima Tempranillo 2008 me gusta mucho y va muy bien con paellas. Es una variedad de origen español que va muy bien con esta exquisitez. Repito: este Tempranillo es muy rico. Séptima siempre se destacó con este cepaje", sentenció Lorenzo.

Pasión de sábado por la tarde. Mariano Fresco, muy expresivo, habla con fuerza en el micrófono de la 90.7.

Te escucho. Fresco pregunta. Lorenzo responde. Todo en un clima muy ameno. "Aprendí muchísimo sobre mate", resumió el conductor.

El mate está listo. Karla, el termo, el mate, la bombilla y las cupcakes para disfrutar.

Hay de todo. Intensa, fresca, diversa... Así es la mesa de Fresco en el Aire cada sábado.



Didáctica. Las explicaciones de Karla sobre el mate fueron simples y claras. "Me gusta enseñar. Tengo alma docente", sentenció la misionera.



Preguntas sinfín. He aquí, el cuestionario para la invitada. Una hora y media a pura información.


Entre bloque y bloque... Salieron unos cuantos mates con mucho sabor. Aquí, Karla en pleno servicio.



Muchas gracias, hasta la próxima. Karla Johan Lorenzo pasó por los estudios de FM Flores y dejó muy buenos recuerdos. ¡TE ESPERAMOS NUEVAMENTE EN FRESCO EN EL AIRE! Es tu casa.


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