| Relajado. "Me sentí como en mi casa", expresó Aldo Graziani, sobre su presencia en Fresco en el Aire. |
"¡Arrancamos, Aldo! Sos sommelier, periodista radial y gráfico, consultor de vinos, Vicepresidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, hacés catas on line, sos restaurateur, pero quisiera saber cómo te definís vos"... Aldo: "Un todoterreno. Yo creo que si me tuviera que definir, sería una persona a la que le gusta hacer cosas. Me gusta hacer cosas con la gente que me siento cómodo, con la que me divierte trabajar y con la gente que admiro. Ya sea en mi programa de radio, en las catas on line o en el restaurante que voy a tener ahora, siempre busco trabajar con gente que me hace sentir cómodo y que admiro un montón. Por ejemplo, Paz Levinson me parece una de las mejores profesionales que hay y hoy es la Mejor Sommelier en la Argentina. Para mí es un aprendizaje trabajar con ella. Trabajar con Maco Lucioni también es un placer. Maco es una de las personas con las que más aprendo también. Es un amigo, alguien que suma un montón de cosas... Entonces, me gusta hacer cosas diferentes. No me gusta encasillarme. No me gusta hacer solamente una cosa. Me gusta hacer muchas cosas porque de esa manera me nutro de la gente. Me divierte mucho. "¿Y el abarcar tantas cosas te da tiempo, te permite hacerlo bien? ¡Evidentemente, sí! Porque sos un rey, palabra que te gusta decir", indicó Fresco. Aldo: "Una de las pocas cosas que me sale bien es armar equipos. Entonces, descanso mucho en la gente que tengo confianza. A medida que voy abriendo puertas, va sumándose gente a la que le brindo toda la confianza y el poder de decisión y vamos trabajando en conjunto. Por eso, tengo un abanico más amplio de cosas". "¿Cuándo te diste cuenta que te gustaba armar equipos?" Aldo: "Hubo un momento en el que estuve muy desilusionado con la gastronomía y estuve a punto de dejarla. Fue hace poco, 4 o 5 años. No le encontraba la vuelta... El mundo de la gastronomía es de mucho sacrificio, mucho poner el cuerpo. Yo voy a cumplir 40 años y empecé a los 15, cuando estaba en tercer año. Yo salía del colegio a las 12.15, me tomaba el colectivo y me iba a un barcito que teníamos con mi mamá en la calle Mansilla, frente a radio Mitre. Y atendía ahí hasta las 8 de la noche. Así que hubo un click en mi caberza, me puse a hacer otras cosas. Me puse a escribir en la revista CUISINE&VINS, donde fuimos compañeros. Me sentí cómodo escribiendo, luego apareció la radio, American Express, la Asociación Argentina de Sommeliers y me di cuenta que solamente uno tiene que tener la decisión de hacer y de ir para adelante. No es que uno hace un montón de cosas y no llega. Uno utiliza el tiempo para hacer cosas. Hay gente que utiliza el tiempo para ver novelas, para ver series, para ver tele en la casa luego de haber trabajado las 8 horas reglamentarias... Bueno, yo no hago eso. Yo laburo 14. Por eso, puedo hacer tantas cosas también. Una cosa muy importante a tener en cuenta es que cuando vos hacés las cosas que te gustan con felicidad y alegría y al 100%, no te pesan. Entonces, si laburás 12 o 14 horas, pero hacés algo que te gusta y te fuiste a una reunión y después te fuiste a hacer otra cosa por otro tema, con gente con la que te cae bien, es como que estás haciendo cosas con amigos, que estás generando algo bueno, que estás haciendo cosas de calidad".
"Seguimos con tus comienzos. Contanos, en detalle, cómo empieza tu historia con el vino, las bebidas y la gastronomía. ¿Quién te inculcó esta pasión?", continuó Fresco en el mano a mano. Aldo: "Básicamente, a los 15 años empecé a trabajar en esto. Por esas cosas de la vida, a mi mamá le tocó manejar un barcito muy chiquito, de tres mesas, frente a radio Mitre. Empezamos ahí y fue una época muy linda porque trabajábamos todo el tiempo con la radio. Yo iba a la radio todo el tiempo y me cruzaba con personajes como Juan Carlos Mareco, Liliana López Foresi, Néstor Ibarra, Saborido y Quiroga (guionistas de Tato; uno de ellos ahora es de Capusotto)... Era impresionante estar en contacto con esa gente todo el tiempo. Yo tenía 15 años y laburaba con el pantalón del colegio, la camisa celeste y la corbata. Esto era en 1986. Y en 1988, tuvimos un bar con mi familia en Plaza Serrano, que se llamó Tercer Tiempo y duró 5 o 6 años. Allí teníamos un Club de Jazz en el sótano, en el que tocaba Luis Salinas todos los fines de semana. Fue una época muy buena, también. En 1994, comienzo a trabajar en Puerto Madero. Eran los inicios de Puerto Madero. Por esas cuestiones de la vida, el bar que teníamos dejó de existir y hubo que salir a buscar trabajo de cero. Empecé de commis, de runner, de abajo en Cholila, restaurante de Francis Mallmann.Pasé por todos los puestos que te puedas imaginar. Hice doble turno, la caminé y aprendí mucho de un montón de gente, desde cocineros con los que trabajé hasta camareros con los que aprendí un montón a moverme en una mesa, a moverme en un salón". "¿Cómo fue la experiencia de haber trabajado con Francis Mallmann?" Aldo: "Muy linda. Era el lugar en el que estaban pasando cosas distintas en la gastronomía. También estaba Germán Martitegui a cargo de la cocina. Cholila era un restaurante que estaba buenísimo porque era grande, tenía muchos cubiertos y era una propuesta gastronómica distinta en la Argentina de entonces. El uno a uno, entre todas las cosas nefastas que tuvo, fue la década del noventa. Lo que yo rescato en gastronomía, en esos años, es que había gente muy linda trabajando debido a lo que no podían hacer. Por ejemplo, el actor no podía actuar, entonces trabajaba en un restaurante. La diseñadora no podía diseñar porque venía todo de afuera y entonces trabajaba en un restaurante. Había un muy alto nivel cultural de gente trabajando en un restaurante. Hice muy buenos amigos en aquella época. Hoy, por suerte, cambiaron mucho las cosas de los noventa hasta aquí". "¿Y en el mundo de la sommellerie?" Aldo: "En el mundo de la sommellerie el click fue cuando yo trabajé de Gerente en un restaurante que se llamaba Paquebot, en Puerto Madero, al mismo tiempo que trabajaba en la barra de Mundo Bizarro. Era el año 1998. Y yo dejo el restaurante de Puerto Madero cuando abrió las puertas el Gran Bar Danzón. Entonces, me propuse trabajar en este lugar. Tenía ganas de entar al Danzón. Como en cualquier ambiente, en la gastronomía también todos nos conocemos. Yo ya conocía a los dueños del Danzón, a quienes había saludado alguna vez. Entonces, llego allí, subo las escaleras en la calle Libertad, y me abre las puertas una de las dueñas que me dice: 'Estuve pensando en vos toda la semana, ¿no querés ser el manager del Danzón?'. Y yo le dije: '¡Vine a eso!'. Me senté, tomé una copa de vino con ella y estuve cinco años trabajando en el Danzón, que fue una gran escuela para mí. Fue un lugar revolucionario para el mundo del vino en aquel momento. Pero vuelvo al tema de la sommellerie. Cuando ingresé al Danzón, había una vacante para estudiar la carrera en la Escuela Argentina de Sommeliers, que recién abría. Era el primer año y solamente había 14 o 15 personas estudiando. Así que, me sumé al estudio y me recibí en la primera camada".
| El riesgo le encanta. A Aldo Graziani le gustan los vinos argentinos que se hacen a partir del riesgo. "Sin esto no se puede salir de la media. Hay que ir siempre más allá", concluyó. |
"Pero te gustó vivir en Barcelona..." Aldo: "Me encantó. Pensá que Barcelona es una ciudad chica, hermosa, hay gente de todo el mundo, culturalmente es muy itneresante y... ¡tiene mar! ¡Además, juega el Barça! Hice muchos amigos en Barcelona y vuelvo cada tanto. Hay mucha movida de bares de vinos. Es muy lindo lo que pasa ahí. Y creo que España hoy es una potencia en el mundo del vino. España supo reinventarse. España tenía los Rioja y los Ribera que eran unos vinos del viejo estilo, medio oxidados y ahora está adelante de todos con regiones nuevas, con estilos nuevos. Se ha modernizado y los vinos están increíbles".
"Y después de Casa Cruz, ¿qué?" Aldo: "El Hotel Faena. Siempre hablando de la gastronomía, ¿no? Haber sido sommelier del hotel fue una posibilidad buenísima porque ahí fue donde pude expresarme mucho más, tuve mucho más juego. En Casa Cruz jugaba en toda la cancha. Era el Gerente y sommelier del lugar. Elegía los vinos, hacía los acuerdos con las bodegas y al mismo tiempo hablaba con un camarero para ver si estaba todo bien o deprimido porque se había peleado con la novia. Allí era todo. En cambio, lo que tiene de bueno un hotel 5 estrellas es que te dedicás a lo tuyo. Pude hacer un trabajo bastante exhaustivo con los vinos, hice una guía de vinos que representó una experiencia increíble. Trabajar con Alan fue muy lindo porque me dio mucha libertad para hacer lo que quisiera. No sólo hicimos la Guía de Vinos del Faena, sino también el vino Faena y generamos muchas acciones juntos. ¡Logramos que el hotel fuese embajador del vino argentino! En síntesis, fue una muy linda experiencia". "Y se cumplió un ciclo...", dijo el conductor. Aldo: "Claramente". "Y ahora estás con todas las pilas con tu nuevo restaurante...", en un mano a mano intenso. Aldo: " Y que no es sólo un restaurante..." "Todavía no hablaremos de tu restaurante que se llamará Aldo's y mantendremos un poquito más la intriga", indicó Fresco.
| Muchos años en gastronomía. Aldo comenzó a trabajar con su madre a los 15 años, pleno colegio secundario, en un bar que recuerd con mucho entusiasmo. |
| Frutas secas. "Quisimos recibir a Aldo como correspondía", indicó Cristina Berzosa, nuestra querida productora. |
"¿Habrá vinos argentinos solamente o del resto del mundo?", se interesó Fresco. Contestó Aldo: "En un principio, será un lugar de vinos argentinos y estamos desarrollando un lugar inclusivo. Yo quiero que se sienta cómodo tanto el ejecutivo que gana muchos miles al mes como el pìbe que está empezando y quiere ir con la novia a comer y sentirse cómodo. Va a ser un lugar canchero, un lugar lindo, ameno, en el que va a confluir diferente tipo de gente y que va a ser uno de los lugares de Buenos Aires. Va a haber todo tipo de vinos. ¡Es para todo el mundo! Y queremos reproducir el concepto de bar de vinos y vinoteca en diferentes lugares. ¡Ya se van a enterar! Vamos a abrir la primera sucursal de Aldo's en otro lado. Ya estamos pensando en abrir varios.
"¿Qué platos va a tener Aldo's?", fue la siguiente pregunta. Aldo: "Esa es también una historia muy linda. Sabíamos muy bien lo que queríamos y lo que no queríamos. No queríamos hacernos los raros ni los revolucionarios. Nosotros vamos a dar de comer lo que funciona en distintas partes del mundo hace 50 años: cocina clásica, de mercado, para que te puedas comer el mejor flan, la mejor creme brulèe, una buena carne, un buen pescado a la plancha, una buena pasta con el mejor pomodoro... Haremos una cocina para paladares sofisticados y siples, a la vez. Es muy para todos. Pero vas a tener que tener un cierto grado de gusto por las cosas buenas. El chef será Ezequiel Devoto, que viene de trabajar 7 años afuera (España, Suiza, Irlanda) y logré convencerlo para que se quedara. Él está muy alineado con la propuesta y estamos muy contentos".
"¿Y cuáles son tus expectativas personales con Aldo's?", preguntó el conductor del programa pensado para el placer de los sentidos. Aldo, firme, comentó: "Un lugar en el que confluya mucha gente. Pensá que será un lugar abierto de 6.30 de la mañana hasta las 12 de la noche. Van a pasar diferentes cosas, según el horario que vayas. Vamos a tener la Internet más rápida que se pueda conseguir, la impresora ideal para que vayas con la computadora y te sientas cómodo. En el centro siempre faltan lugares para trabajar con la compu. Vas a poder desayunar, almorzar, hacer el post-almuerzo, el post- oficina (tendremos una barra importante con tragos y vinos por copa) y la cena. Y en el bazar venderemos ollas, cuchillos, copas, decantadores, libros, revistas, pastas italianas, aceite de oliva, aceto balsamico, delantales, servilletas lindas... ¡Todo lo que se ocurra que dé con el perfil del lugar y te parezca que sea bueno, lo venderemos ahí también! ¡De todo!"
| No faltaron las masitas... "Ni los sandwiches", sentenció Aldo. |
| Colores de la 90.7. Una mesa con vino, comida y muy buena onda. |
"Antes de entrar en el último tramo, quisiera preguntarte cómo te sentís en el rol de periodista", sentenció Fresco. Aldo: "Me encanta porque siempre fui un tipo que leyó mucho. Ser periodista es algo que se da muy natural porque siempre quise escribir de vinos, catar vinos... Para mí, más que rol de periodista es rol de comunicador. Es una pata más de mi rol de comunicador del vino". "¿Y te divierte más escribir o hacer radio?", continuó Fresco. Aldo respondió: "Y... la radio tiene una magia única. Si vos me preguntaras qué quiero hacer hasta el final de mi vida, te diría que quiero hacer radio. No sé si voy a escribir todo el tiempo, pero me encantaría hacer siempre radio, que es alucinante".
| Una pausa. Aldo, en un momento de descanso en Fresco en el Aire. El sommelier habló con el corazón en cada momento. |
"¿Cuáles fueron tus mejores experiencias de viaje?", expresó Fresco su curiosidad. Aldo: "Francia es un lugar que me encanta. Tuve la posibilidad de ir varias veces y siempre la paso bien. Uno de los viajes que no me olvido se dio el año pasado cuando fui a trabajar para un grupo que se llama S4C (Sommeliers For Consumers) y reúne a los sommeliers más importantes del planeta: Andreas Larsson, Gerard Basset, entre otros. Fui invitado a catar con ellos para unl libro que saldrá sobre vinos de todo el mundo. Fue una experiencia divertida y enriquecedora. ¡Todos los días probaba vinos con sommeliers de esta talla! Es como que te dijeran que vas a jugar al fútbol junto a Maradona, Pelé, Cruyff y Di Stéfano. Eramos como una banda de rock. Dormíamos todos en un hotel, nos subíamos a una combi, nos íbamos a catar a un lugar determinado, otra vez a la combi y nos íbamos a cenar. Haber visitado champagneras juntos fue muy enriquecedor.
Por otra parte, me gustan mucho los viajes que hago a Mendoza. Para mí, ir a Mendoza es un aprendizaje constante. En Mendoza o Salta, en definitiva, donde están las bodegas, están los enólogos que son mis ídolos. Ellos son los que hacen el vino que luego me encargo de comunicar. Entonces, cada vez que voy, aprendo. Tengo la oportunidad de estar con ellos, probar una comida, probar 300 o 400 vinos de tanque en una tarde. Yo escucho hablar a los enólogos y me emociona. Les hago preguntas, me despejan dudas... Los enólogos argentinos de la actualidad cmoparten todo. No hay secretos. Ellos quieren contarte todo y nunca se para de aprender".
| Elegancia de Séptima. Primer plano de la copa con el Grand Reserve de Séptima. |
"¿Cómo ves la sommellerie argentina?", indagó Fresco en una de las últimas preguntas. Aldo: "Muy bien. Hay un muy fuerte compromiso de las escuelas en formar profesionales serios. Bajan una línea de conducta, estudio y ética. No es fácil recibirse de sommelier en la Argentina. Veo solidez con respecto a otros países del mundo. En otros lados es mucho más light y no existe la solidez que se da en nuestro país. España es un ejemplo. Para mí, aquí estamos mucho más sólidos en conocimientos. Y tené en cuenta que estamos lejos de todo, lejos de probar vinos de todo el mundo. Nosotros somos afortunados porque podemos viajar, pero no todo el mundo puede hacerlo. Estamos haciendo escuela en Latinoamérica. De hecho, con la Asociación Argentina de Sommeliers, traemos a la Court de los Masters Sommeliers con quien damos los cursos para llegar a ser Master Sommelier. Eligieron Buenos Aires como base de operaciones y eso es muy valioso. Hoy hay muchos chicos trabajando de sommelier y el cambio tiene que venir de parte del empresariado gastronómico, que tiene que entender que teniendo un sommelier en su restaurante va a ganar más plata, le va a ir mejor y va a tener mejor producto. Además, tendrá gente capacitada para vender los vinos. El día que el empresario entienda que con un sommelier en su equipo le va a ir mejor, la gastronomía se beneficiará".
| Con los cracks internacionales. Aldo tuvo la posibilidad de catar, en exclusiva, con los mejores sommeliers del mundo como Andreas Larsson y Gerard Basset. |
Marcelo Pelleriti: "Un hermano. Una persona con la que cuento siempre. Uno de los tipos que hace los vinos más increíbles de la Argentina y el único enólogo argentino que sacó 98 puntos haciendo un vino francés (La Violette). Es un genio, un tipo fantástico".
María Barrutia: "La amiga. La persona a la que le consulto todo lo que hago. Yo no doy un paso profesional en mi vida si no lo hablo con ella. Todo se lo consulto a ella. Es como una tía".
Flavia Rizzuto: "Va de la mano con María Barrutia. Fla es el ejemplo de la sabiduría, de la honestidad, de la humildad. Es una grande silenciosa".
Maco Lucioni: "Mi socio, mi amigo con el que hablo todos los días por teléfono. Es inteligente, gracioso, sabe mucho de vinos, lo admiro, alguien muy generoso".
Alejandro Vigil: "El genio de la viticulttura argentina. Es alguien que toma risegos a la hora de elaborar vinos de alta gama y eso se nota. Está haciendo los vinos más increíbles de la Argentina".
Paz Levinson: "Otra amiga, otra socia, compañera (y con connotación política). Es la corrección, el estudio, el libro abierto. Parece una persona muy tímida, pero es muy divertida. Y es una persona que escribe poesías, conoce todos los blogs, todas las páginas de vinos del mundo. Sabe todo".
Andrés Rosberg: "El Presidente natural que tiene la Asociación Argentina de Sommeliers desde hace muchos años. Le gusta llevar adelante esa función y es el que mejor lo hace. Es un fanático de los vinos y está en el lugar correcto. Está haciendo mucho por la vitivinicultura argentina".
| Detalles previos. La mesa, en pleno armado antes de salir al aire. |
| Con los teléfonos. Cristina Berzosa, de fondo, junto al oerador Alexis Nausa, atiende los llamados de los oyentes. |
"Hablaste de Mendoza, que es como tu segunda casa, pero quiero saber qué otra región tiene muy buen potencial", indagó el conductor. Aldo, con rapidez: "¡Salta! Sin duda alguna. Cuando quiero catar a ciegas y tengo 30 copas adelante, quizás no te puedo reconocer Agrelo o Vista Flores, pero sí Salta. Los vinos salteños tienen mucha personalidad y son únicos. Tienen personalidad propia, son únicos, tienen un potencial increíble. Los Malbec y los Cabernet están buenísimos. El Torrontés ya sabemos lo que es. Tenemos que estar atentos a los vinos de Salta durante los próximos 5 años. Todas las grandes bodegas ya están en Salta. En Patagonia, todavía no me voló ningún vino la cabeza. Más allá de Chacra, de Noemía o alguna cosa puntual de alguna que otra bodega. Falta. Y La Rioja se viene con todo. Tengo la asignatura pendiente de ir allí. Los enólogos me dicen que La Rioja tiene un potencial muy interesante y está buenísimo".
"¿Te gusta la docencia?", fue la pregunta que empezó a cerrar el mano a mano. Aldo: "Me encanta. Durante muchos años fui docente. Di muchas horas de clase y me cansé. Me gusta, cada tanto, dar charlas o seminarios. Me gusta, pero no tengo tiempo. ¡Llegué a dar la misma clase en 21 cursos por semana, mientras trabajaba en el Danzón! ¡Eso me quemó un poco!".
"¿Y algún otro sueño?", fue otra cuestión que quiso saber Fresco en la 90.7. Aldo: "Seguir haciendo cosas. Me encanta la vida que llevo".
| Chau, hasta la próxima. Aldo, te esperamos nuevamente en Fresco en el Aire. |
"Última de la tarde: Aldo Graziani por Aldo Graziani". Aldo: "Un pibe de barrio que le gusta hacer cosas, pasarla bien, divertirse y estar tranquilo. Me gusta estar tranquilo haciendo cosas".
MUCHAS GRACIAS ALDO GRAZIANI POR HABER COMPARTIDO ESTE INOLVIDABLE MANO A MANO EN FRESCO EN EL AIRE!!!!!
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