sábado, 26 de marzo de 2011

La pasión por el café, según la calificada visión de tres especialistas

Brindis con aroma a café. Mariano Fresco, feliz y sonriente, brinda junto a los especialistas en café: Walter Mitre (Cabrales), Javier Ugarte (Nespresso) y Analía Álvarez (Centro de Estudios del Café).  
Fresco en el Aire es un programa íntegramente dedicado a los vinos, las bebidas y la gastronomía. Por eso, se hicieron inolvidables encuentros sobre la bebida de Baco, el mate, el chocolate, el helado, el té, las cervezas, los licores, los aceites de oliva, las cocinas étnicas, de autor y un sinfín de temas relacionados con el placer de los sentidos. Porque esa, en definitiva, es la propuesta de Mariano Fresco y equipo. Y faltaba un programa de café. Sí... café. Esta bebida que está siempre en boca de los argentinos y que atrapa tanto a los amantes de la buena mesa.
Para que el programa número 27 fuese perfecto, el conductor de Fresco en el Aire reunió a tres especialistas apasionados que hablaron de las virtudes y los secretos del café. Y hasta se animaron a debatir sobre la elección del grano o la cápsula. Fue una emisión muy intensa, al mejor estilo Fresco en el Aire. Porque todos los que estamos en el estudio de la avenida Nazca somos pasionales y nos interesa mucho lo que hacemos. Todos amamos el mundo de las bebidas y la gastronomía. Y desde este espacio de los sábado, en la 90.7, intentamos hacer lo mejor posible para que la gente, del otro lado, disfrute y aprenda.
¿Quiénes fueron los especialistas que visitaron a Mariano Fresco? Analía Álvarez (Directora del Centro de Estudios del Café y Juez Internacional de Café), Walter Mitre (Jefe de Producto Café Cabrales) y Javier Ugarte (Horeca Specialist Nespresso). A continuación, la crónica de un programa que da para mucho más. Por eso, los esperaremos en otra oportunidad.

La tiene clara. Analía Álvarez sabe mucho de café, su gran pasión que conoció en sus viajes por Latinoamérica. Hoy dirige el Centro de Estudios del Café y es Juez de Internacional de Café.  
"A ver si dejamos de considerar al café, como dice José Valés, como la cenicienta. Porque la realidad indica que en los restaurantes se le da importancia al vino y obviamente a los platos principales y postres. Pero cuando llega el momento del café... ¿y? Cuesta ahí incorporar calidad. Hay que empezar a trabajar con eso". Con estas palabras contundentes, arrancó la conversación Analía Álvarez. Y se sumó Walter Mitre, que dijo: "Muchas gracias por este programa. ¡Por fin, el café! Muchas veces se lo considera el último orejón del tarro". Javier Ugarte, con su simpatía a flor de fiel, también asintió con los comentarios y se mostró feliz por hablar de café en Fresco en el Aire
La primera en presentarse fue Analía, la dama de la tarde. "Vamos al principio. Yo soy periodista y trabajé durante muchos años, hasta casi el 2004, en investigación y producción periodística en televisión. Todo relacionado con la investigación; nada que ver con la gastronomía. Un día sentí que cumplí un ciclo con esto y decidí viajar con mi esposo, que también es periodista, corresponsal en toda América. Entonces, comencé a recorrer el continente con él con la idea de escribir un libro sobre todo lo que tuviese que ver con las culturas. América es muy rica en culturas absolutamente diferentes. Y el café llegó a mí en estos viajes, porque Argentina no es país productor. En este periplo americano, empecé a caminar los cafetales, conocí a los cafetaleros, entendí los procesos y me empecé a interesarme, a meterme en la cosa y a estudiar. ¿Qué empecé a estudiar? Catación, tueste, hice cataciones de finca, viajé a Estados Unidos y terminé, finalmente, rindiendo el examen para ser Juez Internacional de Café. Es un examen que te toma la Asociación de Cafés Especiales Norteamericanos (Specialty Coffee Association of America)".
Luego de la presentación de Analía, llegó el turno de Javier Ugarte, un joven talentoso en este mundo de los sentidos, que tiene mucha experiencia. "Mis inicios en gastronomía se remontan hace 10 u 11 años. Me metí a través de un primo que había entrado a trabajar en una bodega, en el área de Marketing. Él se acababa de recibir de la carrera de Publicidad. Después de dos meses, me llamó por teléfono y me ofreció entrar a mí. Me dijo que daba con el perfil de lo que buscaba el jefe, que era conocido suyo, pero honestamente no sabía nada de vinos. Sí me gustaba comer y tomar, pero no tenía conocimientos. Recuerdo que antes de ir a la entrevista hice un trabajo paralelo con mi primo. Salimos con un flete a recorrer clientes y a mí me levantaban a dos cuadras. Y yo iba observando lo que hacía. Por lo tanto, fui a la entrevista un poco más preparado. Se ve que me sirvió porque terminé entrando ahí y estuve 10 años vinculado con los vinos. De hecho, sigo relacionado con los vinos porque me apasiona, pero hoy estoy profesionalmente con el café. Empezando el café. Lo bueno es que en estos dos últimos años se vio un cambio en el consumidor, que quiere saber un poco más o busca más calidad. La idea es, como decían anteriormente, que el café no sea el último orejón del tarro, sino que vaya creciendo. ¡Que los doctores dejen de no recomendarlo! Ante la duda, no lo aconsejan. Cuántas veces, los médicos dicen que no tomes café para sentirte mejor".         
Antes de la pausa de la primera mitad, Walter Mitre también hizo su presentación. "Yo empecé en Cabrales, pero en la parte de gastronomía. Gracias a esto empecé a estudiar cocina. Soy cocinero. Esta formación hizo que me interesara por los vinos y las bebidas e hice la carrera de sommelier. Una vez que terminé esta carrera, no sabía más para dónde ir. Lo cierto es que gracias a mi trabajo y a descubrir el café, empecé a investigar de qué se trataba esta bebida. Soy Juez Sensorial en el Concurso Nacional de Baristas desde hace 3 años. Es algo que no se conoce mucho en la Argentina. Ya va el cuarto para el quinto año que se hará este Campeonato Nacional. El gastronómico tiene que entender que ser barista no es cualquier profesión. Que va el camarero, que va el de la bacha, que va el encargado a hacer un café... Todo esto me hizo entrar definitivamente en el mundo del café. Gracias al Campeonato pude conocer a Analía Álvarez y José Valés, que estaban con el mismo tema. De ahí en más entablamos una relación. Asi que, esos fueron mis comienzos en el mundo del café. Hoy sigo avanzando en la materia y sigo atendiendo la parte de gastronomía en Café Cabrales. En los últimos dos años estuve en el desarrollo de un producto nuevo que se llama Pronto Espresso, un café en cápsula. ¡No competimos con Nespresso porque con Nestlé no se puede competir! Pero es importante que una empresa familiar como Cabrales haya desarrollado ese producto".                   


Hombre de Cabrales. Walter Mitre se formó la empresa marplatense y se ´metió de lleno en el mundo del café. "Conocí una bebida fascinante, que me atrapó desde el aspecto social", sentenció.

"Así como la gente quiere aprender cada vez más de vinos, ¿la gente se preocupa por saber más de café?", preguntó Fresco a todos antes de la tanda de las 17. Analía tomó la posta: "Yo creo que, lentamente, esto va sucediendo. Esto es un camino de ida. Porque cuando empezaste a encontrar que los cafés son entre sí muy diferentes, que hay muy buenas calidades, que son experiencias sensoriales muy interesantes, es muy difícil volver atrás. Se da lo mismo que sucede con el vino. Que se hable de grano o cápsula indica que el café está empezando a crecer en nuestro país". Javier opinó: "Al igual que me pasó con el vino, con el café tuve la experiencia de probar algo como consumidor y me encontré con un sinfín de variedades y estilos. Veía la boutiqe de Nespresso y pensaba que no iban a vender una máquina. Un día, entré a la boutique porque necesitaba asesorar a unos clientes, me hicieron una degustación y tuve el gran impacto de haber probado un café que no había probado hasta ese momento. Mi panorama cambió totalmente. Es como decía Analía: una vez que abrís la puerta, vas probando diferentes estilos, tipos de café, diferentes lugares de origen... ¡Y te abre la cabeza todo esto! Uno va creando su propio estándar de calidad. Mientras más avanzás, más difícil es volver a la base. Es decir, lo que ya probaste, lo querés repetir". Walter: "¡No podés regresar al café de la esquina! Desde el 2009, se está produciendo un cambio grande en el consumo de café. En este 2011 se va a terminar de cerrar ese ciclo y la gente va a comenzar seriamente a investigar y buscar diferentes cafés en bares o lugares especializados. Todavía falta muchísimo, pero está comenzando a crecer el asunto. Vamos por el buen camino".          

Del vino al café. Javier Ugarte, un sommelier muy profesional que se formó en el mundo del vino y que hoy deja el alma por el café, una nueva pasión.

"Analía, nos comentabas que son Juez Internacional de Café. ¿Qué significa? ¿Cómo se llega a eso?", quiso saber Fresco. Ella, muy metida en la conversación, respondió: "Tenés que ir haciendo distintos cursos, formándote con catación y ejercicios sensoriales, trabajos de ácidos y otras cuestiones que hacen a la composición del café, y tueste. Es decir, todo el proceso de tostado. Cada café se tuesta de una manera diferente, desmitificando la creencia generalizada de que se tuesta todo igual. No es así, pues cada grano es diferente. Después, se rinde un examen a lo largo de 5 días. Son ejercicios sensoriales a ciegas de cafés, donde se hacen tríos de cafés diferentes, donde se trabajan con ácidos, dulces, salados, amargos, etcétera, y si lográs aprobar 90 por ciento sobre 100 podés ser Juez de Café. Lo hice en Montreal, Canadá, y alcancé el 95 por ciento. A raíz de eso, surgió la idea de abrir el Centro de Estudios del Café".        
"Javier, ¿cómo llegás a Nespresso?" Ugarte y su momento en la 90.7: "Llego asesorando a dos restaurantes cuyos dueños conozco. Ellos estaban con ganas de de darle una vuelta más al café, entonces tomo el primer contacto con la gente de Nespresso en CAVE, donde dio una charla Agustín Camps, que en ese momento era compañero mío. Cuando hablo nuevamente con los dueños, les comunico que tuve una charla muy interesante sobre estos cafés y que si querían pasaba por la boutique para que quedaran en contacto. Así fue como me fui metiendo, a través de una experiencia de consumidor que pasó al costado profesional. En un primer momento pedí hablar con alguien de la Línea Profesional, que está siempre en contacto con la gastronomía, y estuve en contacto con parte del equipo que me asesoró y me explicó todo. Y así llegué a Nespresso. Dos meses después de aquel contacto, de manera circunstancial, se abrió una búsqueda y me convocaron para una terna en la que quedé seleccionado. "Y ahí dijiste, me entrego al café...", acotó Fresco. Ugarte respondió: "Los cambios que se dieron en estos últimos 10 años fueron muy naturales. ¡Fueron partos naturales! Al principio, tuve miedo porque estaba muy vinculado al vino, un rubro atrapante y que enamora. Pero, consulté y pregunté mucho a mis asesores personales, gente querida que trabaja en el medio, y me dijeron que vaya para adelante. Así que dieron las condiciones y acá estoy con Nespresso. Muy feliz".         

Mucho por delante. Analía Álvarez se mostró optimista con el público argentino en relación al café. De todos modos, asegura que falta un largo camino por recorrer.

"Walter, contanos cómo llegás a Cabrales...", propuso el conductor. Mitre, siempre atento, contestó: "Llego por un amigo que trabajaba en Cabrales. Me comentó sobre una búsqueda, mientras yo trabajaba en una empresa, en el área de ventas, pero nada que ver con gastronomía. Me presenté en la entrevista y quedé. Fue una muy buena decisión porque a mí siempre me gustó la gastronomía. De hecho, siempre me desarrollé en gastronomía: desde atender el bar de la esquina hasta cuentas grandes. Durante 12 años atendí una cuenta muy grande a nivel nacional y luego pasé al producto de cápsula de Cabrales. En 2011 cumplo 13 años en la empresa y en los últimos 6 me especialicé con el café. Empecé a descubrir todo el trasfondo del café: desde el trabajo en sí de la planta hasta la bebida servida en la mesa. Hay un trabajo inmenso que el consumidor final normalmente no lo ve o no lo sabe. Por eso, siempre digo que hay que informar y educar".     
"Antes de la pausa de las 17.15, quiero plantear el debate de la tarde: cápsula o grano. Esa es la cuestión. Quiero que cada uno dé  su opinión y nos cuente las virtudes de las dos opciones", propuso Fresco en el rol de moderador. Analía: "El concepto básico que yo trabajo es la enseñanza del grano y cómo llegás a ese producto que después se transforma en una bebida, en una infusión. Y eso tiene todo un proceso complejo, en el que intervienen muchísimas manos y en el que los argentinos tenemos poca idea. Siempre digo que los argentinos no tenemos cultura de café, sino costumbre de café. Nos juntamos a tomar un cafecito, pero en realidad nos juntamos a charlar. No le damos mucha bolilla a lo que estamos tomando". Walter y Javier: "¡O, quizás, ni siquiera tomás café en ese encuentro! El café está en la jerga, en el habla, en la costumbre". Analía: "¿Cuántos de tus oyentes conocen de dónde sale el café? ¿Qué es el café y qué es el café verde? ¿Quién conoce el café verde? Más allá que ahora alguien vaya corriendo a la computadora y se ponga a buscar las fotos (risas). Como Argentina no es país productor y no le ha dado bolilla al café, conoce poco. No hay una cultura de café. Entonces, esa costumbre, es a la que se debe apuntar y esta posibilidad de tener distintas opciones es muy valioso. Mi planteo, desde la escuela, obviamente, es que el mejor café es el café fresco, el café comprado en grano, molido en el momento que se va a hacer, en cualquiera de las variantes, sea espresso o de filtro, prensa francesa o cualquiera. Es una posición diferente a la de Walter y Javier, que trabajan con un producto envasado". Javier, atento a las palabras de Analía, acotó: "No sé si son posiciones opuestas. En cuanto al proceso de elaboración, tiene el mismo proceso, solamente que hay empresas que embolsan el grano y Nespresso hace un paso más: lo muele y lo encapsula. Yo creo que la ventaja de la cápsula y la diferencia con respecto a abrir y poner el grano, molerlo en el momento es que te mantiene más las condiciones ideales cuando hacés de la infusión, en el contacto con el agua. En el caso de Nespresso, puntualmente en el estilo espresso. Es decir, mantiene las condiciones ideales en el momento que decidís hacer el café. Por otro lado, facilita tener un café perfecto, más allá de quién lo haga y en el momento que lo haga. La idea es que sea siempre igual. Pero creo que desde el inicio, Nespresso hace el mismo proceso que enseña Analía".
Walter agregó: "Como encargado de la parte de cápsulas, me parece que la cápsula es muy buena para el que quiere tomar un café en su casa o en la oficina, de forma rápida y tomar un express correcto. Ahora, como más purista, soy defensor del café en grano porque es toda una ceremonia tener tu máquina y moler el café en el momento. Lo lindo es hacerlo de esta manera, con el amor que uno le pone. Ahora, como solución, la cápsula me parece espectacular. Podés tomarte un descafeinado, un espresso o un café de un determinado origen, con la misma máquina y lo podés disfrutar en tu casa, en la oficina o en una habitación de un hotel. ¡Eso es excelente! Ahora bien, si me pongo en el lugar del consumidor, elijo el café en grano express, prensa francesa o filtro, que es otro tema a debatir. ¿Cuál de estos tres es mejor?"
Analía, a modo de cierre, contó una experiencia: "En el Centro de Estudios del Café hicimos una cata en la que había 13 cafés especiales, desde kenyanos, etípoes y de Yemen, hasta la India, Guatemala, Costa Rica, Colombia, Brasil... En una de esas muestras, había puesto un panameño tostado hace 6 meses. Por supuesto, no le había dicho a las personas que estaban presentes. Incluso, había gente de la industria que se pregunrtaba qué pasaba con esa muestra, que apareció diferente. A nadie le gustó esa muestra y, luego, di vuelta el cartel y les mostré desde cuándo estaba tostado. Y la degradación, con el tiempo, es tremenda. Porque con el café pasa al revés que con el vino, si está bien almacenado: cuanto más tiempo pasa, peor se pone. Con esto quiero decir que la cápsula es un paso diferente a la conservación". Javier: "Apenas el oxígeno toca el café, lo perjudica. El oxígeno es un enemigo letal". Walter: "Por eso, las cápsulas vienen con atmósfera controlada".                                   


Defendió a la cápsula. Javier Ugarte habló de las virtudes de la cápsula de Nespresso, "que te permite conservar el café en óptimas condiciones cuando quieras", concluyó. 
 "Analía, ¿qué es el Centro de Estudios del Café?", fue la pregunta que abrió la segunda parte. Álvarez: "Es un espacio donde se dictan cursos de catación básicos, para entusiastas, para apasionados, para consumidores en general e integrales, para la gente de la industria o que está en gastronomía o en la planta cafetera. Se dictan cursos de barismo y de arte latte. En la Argentina, hay tres patas para mejorar en relación al café: la materia prima; el servicio; y entrenar o explicarle al consumidor qué es lo que tiene que exigir. Y mostrarle las variedades que hay. Que pueda acceder a la gran cantidad de variedades que hay. Si vos hacés un café yemenita en una máquina espresso, lo matás. El café yemenita es un café que tiene una cantidad de componentes aromáticos increíble, que es ideal para la prensa francesa. Y no es un café fuerte, sino que es clarito, suave... En el Centro de Estudios del Café apuntamos a apoyar y comunicar estas tres grandes áreas para ver si de una vez por todas podemos darle al café el valor que se merece. Y consumir más, claro".   
"Javier, hablanos de Nespresso. ¿Qué representa a nivel internacional?" Ugarte indicó: "A nivel producto, representa el espresso perfecto. Busca esa experiencia para que todos puedan vivirla. Y yendo un poco más allá, representa el lujo. Está dentro de la categoría de productos de lujo accesible en comparación a los relojes o los autos. Representa el buen vivir. En Latinoamérica (Brasil, México, Argentina y Chile) busca el perfil de gente que quiere dar un paso más. Un público que busca calidad, que busca diferenciarse, que busca dar una vuelta más no sólo en lo que concierne estrictamente al producto sino que compra la imagen de Nespresso".
"Walter, Cabrales es sinónimo de historia, de pasión, ¿coincidís?", planteó Fresco. Mitre dijo lo siguiente en la 90.7: "Cabrales es una empresa familiar marplatense, aunque muchos no lo sepan. Este año cumple 70 años y habrá lanzamientos muy importantes. Los dueños están constantemente presentes. Yo he ido a Mar del Plata manejando el auto de uno de ellos. No es una relación familiar, pero están constantemente al lado nuestro, lo que nos permite trabajar con mucha comodidad. La relación es realmente muy buena. Además, siempre se cuida mucho la calidad de los productos. Yo visito bastante la planta en Mar del Plata y la verdad es que es espectacular. Cada vez que voy, me sorprendo. Todo está impecablemente cuidado: desde la tecnología hasta la limpieza, el orden, el tratamiento de los productos... Lo bueno es que siempre se avanza en busca de cosas nuevas, a pesar de ser una empresa familiar y nacional. Cabrales está muy bien posicionado en lo que es gastronomía. Para mí es la mejor calidad en lo que tiene que ver con el café en grano, así que estoy súper contento y orgulloso de trabajar en esta empresa". Javier, con firmeza, comentó: "De las empresas locales, siempre sugiero Cabrales". Walter: "Y nosotros con Nespresso siempre tenemos muy buena relación, más allá de que ambos tengamos cápsulas".   

Hombre de gastronomía. Walter Mitre viene de la gastronomía y además es sommelier. Y por si fuera poco es Juez Sensorial en los Concursos Nacionales de Baristas.

"Analía, por favor, hablanos de las virtudes del café", quiso saber el conductor. Ella, siempre pausada y con muy buen timing frente al micrófono, expresó: "Uy, el café tiene muchas viertudes. Lo cierto es que tiene mala prensa porque siempre se ha dicho de todo sobre esta bebida. Lo primero que los médicos te decían antes era que dejaras de tomar café. Además de antioxidante, es vasodilatador. O sea, si tenés presión alta te viene bien tomarte 3 cafés por día. Ahora, los médicos lo recomiendan para prevenir el Alzheimer, para tratar el Parkinson y algunos tipos de cáncer. Se está investigando mucho la relación entre la cafeína y alguna de estas enfermedades. Hasta hace poco tiempo, cafeína era sinónimo de mala palabra. Y en realidad no es mala palabra. La cafeína, en exceso, como todas las cosas, hace mal. Pero la cafeína, en sí, no tiene nada de malo. Ha habido un período en el que el café tuvo mala prensa. Y esto algo que es cíclico en la historia. Se ha llegado a decir que el café dejaba estériles o impotentes a los hombres. Pero hoy la situación es diferente. Con Estados Unidos, Brasil, Colombia, Europa y Centroamérica a la cabeza, el espresso está en auge y y hay numerosos Campeonatos Mundiales de barismo. Nosotros todavía venimos muy lejos, estamos en la cola, pero ya vamos a llegar. Aquí todavía hay falta de cultura de café y de productos ofrecidos en el mercado. Variedad es calidad". Walter, totalmente de acuerdo, agregó: "Argentina tiene una ventaja importantísima con respecto a Brasil y Colombia, que son productores y por una cuestión de mercado sólo consumen el propio café. Brasil y Colombia, por ejemplo, consumen cafés elaborados en sus propias regiones. En la Argentina, podemos consumir lo que querramos, desde africanos hasta asiáticos". Analía: "En la Argentina siempre estuvo el mito de saber cuál es el mejor café del mundo. Generalmente, dicen el café colombiano". Javier: "O el ristretto italiano, también. Todos te dicen que lo tomaron en Roma o Milán y te acentúan que tomaron un café bien negro". Analía: "Si hablamos de grano, de café de origen, sin blend, con el mismo tueste o similar, comparás un café colombiano con un café guatemalteco o kenyano, el colombiano quedará en tercer lugar". Walter: "Es la buena prensa que siempre tuvo el café colombiano". Javier, en un ida y vuelta increíble y frenético en el aire: "Juan Valdés ha aparecido hasta en las películas".     
           
Burbujas encantadoras. "Siempre sugiero este elegante Brut Nature, de relación precio-calidad inmejorable. ¡A veces, es difícil encontrarlo! Es muy rico y es uno de mis favoritos", indicó Javier Ugarte, desde su visión de sommelier, sobre el espumante María Codornìu Sur, de Bodega Séptima. "Muy rico, realmente. De excelente calidad", sintetizó Walter Mitre, el otro sommelier, en otra perfecta Degustación del Día.     

"¿Quién es el mejor productor de café?", disparó Fresco antes del cierre del bloque. Analía: "Eso depende. No hay un mejor país productor". Walter: "Se pueden nombrar muchos países productores muy buenos y distintos cafés". Analía: "Depende de las regiones, de la altura, de un montón de cosas". Javier: "No es que haya probado muchísimos cafés, pero me sorprendieron los cafés de la India, algunos de Colombia y algunas cositas de Tanzania. Cosas muy especiales. Lo cierto es que no puedo quedarme con un productor".  

Lautaro, siempre Lautaro. Como es tradición, la refinada Confitería Lautaro, ubicada en el corazón del barrio de Flores, aportó un catering sofisticado, de primerísima línea para agasajar a los invitados. ¡Muchas gracias Elisa Yonna!

"Analía vos dijiste dos frases muy interesantes, que investigué en el archivo. La primera: 'El argentino no sabe tomar café. Lo hace por costumbre'. La segunda: 'Al café hay que tomárselo en serio'. ¿Qué quisiste decir?", se entusiasmó el conductor de Fresco en el Aire. Analía sintetizó el concepto con la siguiente definición: "Con la primera me refería a lo que hablábamos al principio del programa sobre costumbre o cultura. Que el argentino no sabe tomar café tiene que ver con eso. Creo que cuando se editó esa nota, se puso el título de una manera que llamara la atención y atracción. Con eso me refería a que el argentino toma café sin exigir demasiado, sin tener mucha conciencia de lo que está tomando. Hasta incluso llegar a creer que un café con gusto a bolsa, a papel o desvanecido, es un café. Sí, es un café... malo. En ese sentido dije que el argentino no sabe tomar café. Hay que prestar más atención a lo que tomamos. Y eso implica tomárselo en serio. Y lo digo hasta por una cuestión de respeto. Porque el 70% de la producción de café del mundo está en manos de pequeñísimos caficultores. Hablamos de 1 a 2 hectáreas de café. Trabaja toda una familia detrás del café. Viven con esa producción anual. Ellos mismos benefician a su propia finca. Le sacan la pulpa y la cáscara y dejan la semilla con los distintos métodos que utilizan rudimentariamente. Hay muchas comunidades aborígenes. Hasta han tenido que conformarse cooperativas para poder hacer que le respeten el precio a su producción. En el café hay un montón de manos y de vidas detrás. ¿Cómo es posible, me pregunto, que una persona que maneja la máquina espresso en un bar lo maneje con el agua hervida o lo deje enfriar o lo sirva sobreextraído o no lo valore? Porque el que lo sirve y el que lo toma lo tiene que hacer con el respeto que merece toda esa cadena humana que tiene que ver con el café. El café es mucho más que una bebida en el pocillo. El café son miles de personas. En ese sentido hay que tomárselo en serio". Walter: "Coincido plenamente. A mí siempre me atrajo toda la parte social que hay detrás del café. Quizás la gente no sepa que el café es un commodity. En comercialización es el segundo en importancia, después del petróleo. Hay países muy pobres cuyo PBI depende de la producción de café. Que su economía se basa en la producción de café. Hay cooperativas... ¡Es un mundo el café!" Javier: "Muchos me preguntan que hay detrás de la cápsula y les digo que hay mucho trabajo. Nespresso está haciendo un sistema de sustentabilidad en el tiempo donde tratamos de pagar el café siempre a un mejor precio, ayudando, capacitando y dándole herramientas a todas esas familias que están solas y que le ponen mucho tiempo y dedicación. Muchas veces, en la Argentina desvalorizan el café porque es lo más económico que hay en un bar o un restaurante. Está muy instalada de tomar dos cafecitos por $8 cada uno. Cuando les digo a la gente que tienen que vender el café qa $10 o $12, ahí te miran con otra cara. Lo cierto es que hay distintos tipos de café y éste hay que venderlo en esa franja de precios". "Javier, hablanos de las cápsulas y sus características", propuso Mariano Fresco. Ugarte, con los ojos abiertos, suspiró: "¡Son 16 Grand Crus! Hablando de la de la Línea Hogareña, los más característicos son el Dulsao de Brasil, el Rosabaya de Colombia y el Indriya de la India. Te lo digo de menor a mayor intensidad. Como notas características, el Dulsao es dulce y más liviano; el Rosabaya tiene notas más vinosas y una acidez diferente, mientras que en el indio tenés más cuerpo, intensidad, cambian los amargores... Es un blend de un país de origen. Los otros Grand Crus son blends que tienen como base Brasil".                                            

Masas para un buen café. Eso es lo que pensaron nuestros amigos de Lautaro.

"Walter, ¿cómo definís al café Cabrales?", indagó Fresco. Mitre y la palabra: "Cabrales tiene una gama muy grande de cafés tostados. En lo que es mercado doméstico, somos líderes en supermercados. En góndolas, tenemos 4 variedades, 3 de origen, teniendo un café Colombia 100%, con el logo de café de Colombia, un café con puntos de tostado bajos, con muy buena acidez, frutal; tenemos un café que se llama Prestige, brasileño de la zona de Mogiana, punto de tostado más alto, más chocolatoso, más intenso; luego, tenemos el clásico blend Súper Cabrales, un blend de café de Colombia y Brasil; y luego tenemos los clásicos torrados para desayunos; y lo que es la línea cápsulas de Pronto Espresso, a través de tres variedades desarrolladas en Italia: Espresso (punto de tosado más bajo), Ristretto (blend con tostado alto) y Descafeinado Natual colombiano. En línea gastronomía tenemos Pedra Azul, de Brasil, Jamaican, Indian, Costa Rica. Uno va al local de Arenales 1558 en Recoleta y encuentra esto".           
También hubo saladirtos... Los invitados se deleitaron con los nuevos bocaditos de Lautaro para maridar con el espumante de Séptima.
"¿Existe el maridaje con el café?", preguntó Fresco sobre el final. Analía: "Por supuesto. Desde maridajes con quesos, con bebidas alcohólicas, con chocolate... Se te abre un planeta con eso". Javier: "Con chocolates, habanos, destilados. Con esas tres cosas tenés un montón de cosas para jugar y probar diferentes maridajes. Con chocolate realmente va muy bien". Walter: "Con chocolate me parece buenísimo. Con algunos quesaso queda muy, muy bien. Por ejemplo, el Papua con un queso ahumado o hasta con un sandwich. Hay cafés para hacer con prensa francesa que quedan espectaculares con cosas saladaas porque son fáciles de tomar, con algunas notas ahumadas. Algunos cafés van muy bien con algún vino cosecha tardía".      
Colores en el aire. La mesa de Fresco en el Aire, siempre colorida.
La tarde se fue apagando y quedaron un sinfín de sensaciones maravillosas. Analía, Javier y Walter hablaron con mucha pasión sobre el café y dejaron muchísimos conocimientos sobre esta fascinante bebida. Desde Fresco en el Aire les decimos simplemente gracias por haber venido y compartido el aire con nosotros. La pasamos muy bien y los esperamos en otra oportunidad. FRESCO EN EL AIRE ES SU CASA!!!!!! 
Para agendar

Centro de Estudios del Café
http://www.escueladecafe.com.ar/

Cabrales
http://www.cabrales.com/

Nespresso
http://www.nespresso.com/

¡Bonus Track! Últimas imágenes de Analía, Javier y Walter





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