lunes, 11 de octubre de 2010

Tres sommeliers apasionados que comunican el vino y la gastronomía con sapiencia y amor, los protagonistas del sexto programa de Fresco en el Aire


Ya es un auténtico clásico. Mariano Fresco, muy feliz por otro programa inolvidable de Fresco en el Aire, brinda junto a los protagonistas de la tarde: Eleonora Jezzi (Uva Mystic), Ignacio Goldín (Experiencia Del Fin del Mundo) y Pablo Menéndez (Casa Nieto Senetiner). "Me sentí cómodo y muy bien acompañado por estos tres jóvenes apasionados, que tienen mucha experiencia en el medio y una gran calidez humana", concluyó el conductor.

Tres sommeliers. Tres historias. Tres pasiones. Tres profesionales que trabajan en espacios pensados para el deleite de los sentidos y el disfrute del vino y la gastronomía. Esa fue la premisa de la sexta emisión de Fresco en el Aire. "Tenía muchas expectativas y, sin duda, se superaron ampliamente", expresó Mariano Fresco. Porque los tres invitados son profesionales serios, responsables y hacen lo suyo con sumo esmero. Porque los tres, además, son simpátcos, amenos y conocen a la perfección el secreto de comunicar el vino; de transmitir el mensaje con claridad y sencillez al público. Y porque los tres son, en definitiva, muy buenas personas. ¿A quiénes nos referimos? A Eleonora Jezzi (Uva Mystic), Pablo Menéndez (Casa Nieto Senetiner) e Ignacio Goldín (Experiencia Del Fin del Mundo). Ellos, entusiasmados, muy sueltos frente al micrófono, se metieron de lleno en la piel del programa y dejaron un sinfín de conceptos interesantísimos, que resumimos a continuación. 


Un amigo. Pablo Menéndez es "una gran persona, que aprecio mucho", según las propias palabras de Mariano Fresco. Pablo es sommelier, cocinero y organiza todas las actividades relacionadas con el vino y la cocina en la refinada Casa Nieto Senetiner, en el corazón de Palermo.  
"¿Cómo nace su pasión por el vino y la gastronomía?", fue la primera pregunta de Mariano Fresco para romper el hielo y armar, de a poco, una charla interactiva, de ida y vueltaGoldín tomó la palabra y contó su historia personal: "De pequeño. Recuerdo que cuando tenía solamente diez años le dije a mi mamá que quería se chef. En aquel entonces, me gustaba ver las publicidades en las que la gente cocinaba o me interesaba por las marcas de productos eléctricos. Además, mi madre y mi abuela siempre cocinaron y me entusiasmaba la idea de estar en una cocina. Y así me fui metiendo. Me hice de abajo, comencé pelando papas, haciendo el puré... ¡Un día, a los once años, descubrí que el puré llevaba leche! (entre risas). Así, lentamente, le tomé el gustito cada vez más a la gastronomía. Poco a poco, empecé a preparar asados para la familia y ya en mi juventud se consolidaron definitivamente mis ansias de ser cocinero profesional.
La pasión de Menéndez también se inició en la niñez: "A los quince ya empecé a cocinar, pues mis padres trabajaban. ¡Así que, cocinaba o no comía nada (risas)! Empecé a cocinar rústicamente y después de haber quemado una cuantas tortillas y comido varias veces revuelto de papa con huevo, aprendí recetas de mi madre y de mi abuela, de manera autodidacta. Luego, con el tiempo, me hice profesional, aunque pasé por otras carreras. Estudié Medicina, pasé por diferentes hospitales y me di cuenta con rapidez que no era lo mío. Me metí en este mundo por el lado del servicio en Hotelería y, finalmente, estudié la carrera de chef, al igual que Ignacio Goldín, en el IAG. Una vez que soporté el calor de la cocina, me pasé al fresco del vino (Nota: ¡Un genio! Jugando con el nombre del programa en vivo) y estudié la carrera de sommelier".
¿Y cómo surgió tu pasión, Eleonora? "Mi historia con el vino es muy particular. Primero, porque soy profesora de Eduación Física y, segundo, porque vengo de una familia de... ¡abstemios! Yo no tomé más que agua hasta los veinte años. Rompí los esquemas y mis padres piensan, todavía, que soy una borracha diplomada, aunque ahora beben bastante vino (risas). Pero, como decía anteriormente, soy profesora de Educación Física y, como tal, viajé sola a Mendoza, en época de vendimia, para hacer rafting, escalada, rapel, cabalgata, trekking... ¡Recuerdo que había dicho que ni pensaba ir a una bodega! Sin embargo, en un día que tuve libre, alquilé una bicicleta, visité una bodega y... ¡me enamoré! Me enamoré tanto, que hoy soy sommelier.


Compañeros de emociones gastronómicasIgnacio Goldín es un profesional con mucho empuje y capacidad, que se metió en el rubro gourmet desde muy joven. "Didáctico y capaz, con Iñaki compartimos un inolvidable viaje a Ushauaia, donde deleitó a los fueguinos con elaboraciones muy originales", indicó Mariano Fresco 

 Luego de haber hablado sobre el comienzo de sus pasiones, los protagonistas repasaron sus carreras profesionales hasta la actualidad. Goldín: "Empecé en Friday's, a los 18 años, donde estuve en la barra y en la cocina full-time. Ahorré dinero, me pagué mis estudios en el IAG y pasé a trabajar en la cocina de Ribera Este. Luego, entré como pasante en Restó, en los comienzos de María Barrutia. Siempre buscaba un lugar en el que me tuvieran bien cortito para aprender mucho y, obviamente, con María cumplí mis expectativas. Volví a ahorrar dinero y viajé a Europa, otro anhelo. Hice un curso en L'Ecole Lenôtre, realicé una pasantía más que interesante en Martín Berasategui y, luego, volví al país e hice más cursos en el IAG como química culinaria, pastelería avanzada, charcuterie, terrinas... Además, tuve la posibilidad de dar clases en el IAG, sacando a relucir mi faceta docente, que me apasiona. Trabajé como Jefe de Cocina en Winery, en el Club Danés y viajé a la Patagonia. Estuve seis meses en la Isla Victoria, donde redescubrí un concepto de cocina que encontraba chato en Buenos Aires. Necesitaba salir de la Gran Ciudad y en la Patagonia conocí un sinfín de productos de los bosques de nuestro Sur: hongos, hierbas y otras perlitas. Así, tomé fuerza para seguir en gastronomía. Me desempeñé como cocinero en Bariloche, Calafate y en mi regreso a la Capital, trabajé dos años como Sous-Chef del Hotel Four Seasons, realicé asesorías, hasta que finalmente desembarqué en el Espacio Experiencia del Fin del Mundo.
Menéndez: "Empecé estudiando Hotelería, tuve la oportunidad de entrar al IAG, donde, como decía anteriormente, me recibí de cocinero. Yo soy de Zona Sur y, por lo tanto, empecé a trabajar en restaurantes de aquella zona. Después pasé por las cocinas de los hoteles Marriott y Sheraton, donde aprendí a trabajar con rigurosidad. Una vez que me asenté en la cocina me dije a mi mismo que necesitaba un complemento líquido (risas). Por lo tanto, hice la carrera de sommelier, que me entusiasmó muchísimo desde el vamos. Trabajé cuatro años para Chandon, donde hice degustaciones y viajes, entre otras cosas, hasta que llegué Casa Nieto Senetiner, que me permite estar en permanente contacto con la gente, algo que me apasiona.
Jezzi: "Estudié en Gato Dumas, a base de mucho esfuerzo y ahorro. Me recibí, trabajé para Familia Schroeder, al mismo tiempo en que trabajaba en dos escuelas (entre ellas, escuela de natación propia). De manera casi casual, conocí al Gerente de Bodegas Altus, donde trabajé durante casi dos años. Sinceramente, fue una experiencia genial, que me gustó mucho y me dejó un gran aprendizaje. Y, también de manera casi casual, terminé en Uva Mystic, donde estoy muy contenta.


¡Qué simpatía! Eleonora Jezzi aportó el toque femenino de la tarde, con mucho entusiasmo. La profe sommelier combina a la perfección la Educación Física con los vinos, sus dos grandes pasiones. "Fue un placer haber conocido a Eleonora personalmente. Una mujer con conocimientos sólidos, que se metió de lleno en el rubro vitivinícola gastronómico para quedarse para siempre". Aquí, a punto de servir el Séptimo Día Chardonnay 2009, en la Degustación del Día.
"¿Cómo ven la sommellerie argentina actual?", fue la pregunta antes del cierre de la primera mitad del programa. En primer lugar, todos coincidieron en felicitar a Paz Levinson, que acaba deconsagrarse como la Mejor Sommelier de la Argentina 2010.   Goldín: "La sommellerie argentina está creciendo mucho. A mi juicio, se fortalece día a día. El sommelier sirve muchísimo para comunicar el vino, para explicarle a la gente de qué se trata el vino, los concpetos que tiene, toda la historia que hay detrás del vino, la fuerza, el tiempo natural de una planta, el trabajo en equipo. Ser sommelier es un trabajo arduo, que requiere de mucho esfuerzo". Jezzi: "Me sumo a lo que dice Iñaki y agrego que la sommellerie nuestra se fortalece por acercarse a la gente. Estamos dejando de lado el esnobismo que había alrededor de la sommellerie para acercarse al público, al consumidor, que es el que nos importa". Menéndez: "Cocindo plenamente con mis colegas. Bajamos más a lo terrenal el placer de descorchar una botella de vino, para compartirla y disfrutarla. Creo que la sommellerie tiene que ir hacia una etapa de profesionalización. Se tiene que ir a fondo con el tema del profesionalismo del sommelier. Por otra parte, hoy veo que el público también se preocupa por conocer más sobre vinos y gastronomía".


Rosas de primavera. A tono con la cálida temperatura del sábado, los invitados disfrutaron de un rosadito muy fresco, que dará que hablar: Imperio de los Sentidos, de la bodega Cavas del 23. "Un Malbec Rosé muy rico, fresco, amable, intenso, equilibrado, ideal para una tardecita como la de hoy", fue el comentario general. Muchas gracias Ana Paixao por tu gestión y buena onda para brindarnos este sorprendente rosado que está muy bueno.  

¡Grande, Pablito! Pablo Menéndez, un profesional con mucho futuro en nuestra sommellerie disfrutó mucho de la hora de Fresco en el Aire. Siempre correcto y amable, fue un placer que haya pasado por el estudio de la Avenida Nazca.
  "¿Qué son los espacios de las bodegas?" Goldín: "Son espacios pensados para el deleite del público, que tiene la posibilidad de probar o conocer todas las etiquetas de la bodega. Es acercar a la gente, que te conozca un poco más y, al mismo tiempo, es un lugar que te permite transmitir la pasión y el amor que uno siente por el vino. Transmitir, acercar, compartir el vino son verbos que van perfectamente con la filosofía de Experiencia Del Fin del Mundo, que busca ya desde el nombre vivir algo diferente, en un espacio único. Menéndez: "La filosofía de Casa Nieto Senetiner es vivir el espíritu de Mendoza en Buenos Aires. Es vivir el vino o disfrutarlo a otro nivel. Se genera un ámbito pensado para el disfrute del vino y la gastronomía. Por supuesto, se pueden probar todas las etiquetas de la bodega, a su temperatura correcta, potenciando la expresión del vino y el disfrute".
"¿De qué se trata Uva Mysitc?" Jezzi: "Como su nombre lo indica, tiene que ver con la mística alrededor del vino, alrededor de las personas convocadas por el vino. Aquí, las degustaciones más familiares y amigables tienen la seriedad y el protocolo que, se supone, deben tener, y las más serias y empresariales tienen también tienen la buena onda que deberían tener. La mítica pasa por ahí. Hay algo que excede el vino, el encuentro y la gente que trabaja allí".
"¿Qué actividades se realizan en estos espacios del placer?" Goldín: "En Experiencia Del Fin del Mundo se realizan degustaciones variadas (Ej.: verticales con diferentes añadas) y comidas con productos fresquísimos de la Patagonia. Es decir, aquí se vive Neuquén en Buenos Aires. Además, armamos degustaciones para grupos específicos, de manera muy relajada".
Menéndez: "La Casa Nieto Senetiner nació para estar cerca de la gente y poder disfrutar el vino a partir de cursos de vino de diferente duración, actividades con gastronomía y vino (Ej.: quesos y vino, chocolate y vino) y Experiencias Gourmet con cenas de seis pasos con distintos vinos de la bodega. Buscamos la interacción con la gente, enfocándonos en su disfrute".
Jezzi: "Tenemos actividades muy diversas. Desde un cumpleaños informal en el que tus amigos te pueden regalar una degustación hasta que nosotros nos traslademos a donde sea para presentar una marca, un evento corporativo con degustación, Malbec Experience para turistas, degustaciones para empresas importantes y experiencias con habano, chocolate, café, etcétera".    

¡Qué jugador! Iñaki Goldín contó su vasta experiencia en gastronomía, que lo atrapó desde chico. En todo momento se mostró concentrado y con ganas de hablar de todos los temas actuales referidos al vino y la gastronomía.
  
¡Vamos, Eleonora! La joven sommelier Eleonora Jezzi compartió con su cordialidad y simpatía un sábado líndísimo de Fresco en el Aire. Su presencia fue muy grata y seguramente volverá a contarnos más novedades en otra oportunidad. "Un hallazgo", dijo Mariano Fresco.
    "¿Qué es lo fundamental a la hora de dar degustaciones?" Goldin: "Ser amistoso. Aclararle a la gente qué es un vino, explicarles el concepto y que estamos en presencia de producto con mucha elaboración detrás. Es decir, es fundamental saber qué estamos tomando. Me interesa dar charlas distendidas, amenas, que lleguen a la gente. Hay que dejar el esnobismo de lado. Es algo totalmente simple. Jezzi: "Lo sintetizo en dos conceptos: aprender y disfrutar entre todos". Menéndez: "Brindarle un momento distinto a la gente. Que se desenchufe del trabajo, que se relaje de las presiones diarias y se tome el tiempo para si mismo y disfruten del vino sin esnobismo. Ayudar a la gente a que disfrute plenamente del vino".
"¿Cómo es el público que asiste a los espacios?" Menéndez: "Tenemos un perfil heterogéneo. Por un lado, el público general que quiere aprender y disfrutar el vino; mucha gente joven que se interesa cada vez más por las virtudes del vino y, por otra parte, existe un público más corporativo. Hoy, las empresas necesitan saber de vinos para las diferentes reuniones sociales con clientes. En definitiva, conocer sobre vinos ayuda a socializarse. Por ende, asumo que el conocimiento del vino es una necesidad cultural. Goldín: "Recibimos permanentemente gente de diferentes edades, con o sin conocimientos, entusiastas y con muchísimas ganas de aprender y conocer en profundidad el maravilloso mundo del vino". Jezzi: "La gama de público es muy diversa. Es muy diferente el público que tenemos en Zona Norte en relación a Callao y Alvear, que está lleno de turistas. ¡Hay días que no hablamos en castellano!".
"¿Hay habitués en estos espacios?" Goldín: "En Experiencia Del Fin del Mundo, sí. Hay gente que viene seguido a probar etiquetas diferentes y comer platos diversos". Jezzi: "En Uva Mystic Martínez hay muchos habitués y también en Recoleta". Menéndez: "En Casa Nieto Senetiner hay numerosos habitués que disfrutan de las Experiencias Gourmet, que son nuestras cenas maridadas. Mucha gente vuelve porque la pasa realmente bien y nos exige mucho a nosotros para superarnos cada día". 
"¿Cuán importante es el vino y qué rol ocupa la gastronomía en los espacios?" Goldín: "En nuestro caso, el vino tiene preponderancia por sobre la gastronomía, que acompaña de la mejor manera. Es decir, tenemos una muy buena gastronomía, elaborada con productos de calidad excelente, que se suman perfectamente a los vinos, los protagonistas más impotantes de Experiencia Del Fin del Mundo". Menéndez: "Reitero lo que decía antes: traemos la mística de Mendoza a Buenos Aires y, por ende, Casa Nieto Senetiner vive por el vino, que es la estrella. La gastronomía, obviamente, va de la mano". Jezzi: "El vino es la figura indiscutida de Uva Mystic. Y, por supuesto, tenemos una fuerte presencia de quesos y chefs amigos que trasladan su restaurante a la casa".


¡Qué degustación! La Degustación Séptima del Día, presentó al untuoso y refinado Séptimo Día Charonnay 2008, que combina muy bien fruta con roble, con exquisiteces de Osaka Yuku - Peruano Oriental. Se trata de un lugar dedicado a hacer envíos, deliverys, eventos y catering. Además, los clientes pueden ir para tomar su pedido y llevarlo a sus casas. Si bien el éxito actual responde a la asociación que se hace con Osaka, hoy es una marca registrada en lo que hace a gastronomía, con personalidad y estilo propio.  

 
Peruano Japonés. Osaka Yuku ofreció a los invitados Tiraditos: Osaka (Marinado en salsa base japonesa y limón peruano con aroma de shiso) y Carpassion (Miel de maracuyá y limón. Servido con berros y philo strips); Makis: Maki Furai (Salmón, palta y philadelphia. Todo el rollo crocante),  Ebicado (Langostino tempura, philadelphia y palta por fuera), Terimaki (Langostino furai y philadelphia. Por fuera salmón, juliana de limón y salsa teriyaki) y Tropic (Ebi tempura y philadelphia. Por fuera, mango bañado en miel de maracuyá).  
 
Gustó mucho. El Séptimo Día Chardonnay 2008 fue un vino que a los sommeliers les resultó ameno para otra tarde primaveral en Fresco en el Aire. Aquí, servido por Eleonora Jezzi.

 Para agendar

Experiencia Del Fin del Mundo
Honduras 5673, Palermo. Tel.: 4852-6661

Casa Nieto Senetiner
 Scalabrini Ortiz 2439, Palermo. Tel.: 4833-6600

Uva Mystic
Av. Callao 1880, Recoleta. Tel.: 4809-0044
Av. Del Libertador Gral. San Martín 13932, San Isidro. Tel.: 4733-3313


¡MUCHAS GRACIAS ELEONORA JEZZI, IÑAKI GOLDÍN Y PABLO MENÉNDEZ POR LA BUENA ONDA Y HABER PASADO POR FRESCO EN EL AIRE! FUE UN ENORME PLACER HABER CONTADO CON SU PRESENCIA Y LOS ESPERAMOS NUEVAMENTE!!!!

2 comentarios:

  1. Mariano la verdad que pase una tarde bárbara, sos una gran persona y tenes una programa buenísimo, se paso volando! Tenes que pensar en extenderlo! Un place haber conocido a Eleonora e Iñaki y poder disfrutar de los que nos apasiona el placer del vino y la gastronomía. Abrazo! Pablo Menendez

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  2. Que bueno Mariano! pura mistica! los chicos y vos unos genios!!!
    Abrazo, Eleonora

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