Todos los sábados, de 17 a 18, la propuesta es distenderse, hacerle una caricia a los sentidos y dejarse llevar por los placeres que ofrece la buena mesa. Durante una hora, el conductor recibe a destacados invitados para hablar amenamente de vinos, gastronomía y turismo, con buena música para escuchar como telón de fondo.
En la primera emisión, cuatro mujeres emprendedoras, muy bien preparadas y que derrochan talento en el mundo vitivinícola-gourmet, contaron claves y secretos para posicionarse de la mejor manera en este rubro tan exigente, que requiere de mucho tiempo y dedicación. ¿A quiénes nos referminos? A Yanina Andreani (Directora Gastronómica del Club del Progreso), Ivana Piñar (Sommelier y mentora de Paladar Buenos Aires), Susana Esmoris (Empresaria que fundó el hogar-granja Camino Abierto, que tiene una huerta fantástica y el prestigioso restaurante Los Girasoles) y Estefanía Di Benedetto (Propietaria de Paraje Arévalo), que salió al aire por teléfono. Apasionadas, cada una con su estilo y personalidad, despertaron la admiración de los oyentes y los presentes en el estudio. Eso sí, todas tuvieron algo en común: muy buena onda, dinamismo, claridad y precisión en los conceptos. Fue un verdadero lujo su presencia en el primer programa. Al final, las empredoras intercambiaron sus datos para seguir en contacto!
En la foto de arriba, de izquierda a derecha, Ivana, Yanina y Susana brindan junto a Mariano Fresco por el éxito de la primera emisión. Distendidos, compartieron la Degustación de Séptima, acompañada por la Tabla Tradicional de La Comarca, una suculenta picada que tuvo lomito ahumado, jamón crudo y cocido, diferentes tipos de salamines y quesos, aceitunas y pickles. El vino degustado fue Séptima Malbec 2009, definido por Ivana, reconocida sommelier, de la siguiente manera: "Un vino muy expresivo, con mucha fruta, combinada perfectamente con los seis meses de crianza en barricas de roble. Tiene notas de chocolate muy interesantes y es muy amable para beber".
Ivana Piñar se mostró muy suelta y entusiasmada en cada momento del programa. Como la definió Mariano Fresco en su presentación, es una "gran profesional, a la que admiro y conozco desde hace muchos años". Joven y experimentada a la vez, llegó hasta el estudio de FM Flores para hablar de su Paladar Buenos Aires, el restaurante a puertas cerradas que tiene con su marido y cocinero Pablo Abramovsky. Ubicado en el corazón de Villa Crespo, es un lugar muy romántico (¡atención las parejas enamoradas! ¡A no perdérselo!), súper íntimo, con una propuesta gastronómica que presenta un menú creativo de diferentes pasos, acompañado por vinos de una bodega en particular. "Con Pablo, abrimos nuestra casa para invitar a todos aquellos que disfrutar de la buena comida y bebida a compartir una experiencia única y diferente de aromas y sabores". Súper enamorada de su pareja, Ivy -así le dicen cariñosamente- confesó: "Trabajar con la que persona que amo es fantástico. Nos entendemos muy bien y le damos el equilibrio necesario al restaurante. Él aporta su visión desde la cocina y yo pongo mi granito de arena desde el lado de los vinos y las bebidas". Cuando el conductor le preguntó a Piñar porqué eligió Villa Crespo (calle Camargo), contestó: "Porque es un barrio con mucha mística, uno de los más bohemios de la Capital, que invita vivir un momento inolvidable". Para llegar a Paladar Buenos Aires y disfrutar de esta propuesta romántica, de varios pasos y diferentes vinos, es necesario hacer reserva telefónica o vía mail. Contacto: 155-797-7267; reservas@paladarbuenosaires.com.ar. www.paladarbuenosaires.com.ar
Yanina Andreani llegó al estudio con mucha energía. Estaba muy contenta de haber sido convocada al primer programa de FRESCO EN EL AIRE. "¡Qué honor!", dijo, apenas recibió la invitación. ¿Cómo definir a Yanina? Perfeccionista, detallista, carismática, enamorada profundamente de lo que hace.
Ella es la Directora Gastronómica del Club del Progreso - Histórico Restorán Argentino. Ubicado en el corazón de la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de San Nicolás, muy cerca del Obelisco y el Casco Histórico, está rodeado por los principales puntos financieros, culturales y turísticos de la City. "Es increíble tener un restaurante en este lugar tan tradicional. Me enorgullece estar inmersa en el área fundacional de Buenos Aires y vivir cada día nuestra historia". Con una ambientación muy agradable, mimetizada a la perfección con los alrededores, y un servicio de alto vuelo, El Club del Progreso es sinónimo de excelencia. Mariano Fresco destacó el nivel superlativo del equipo profesional que lidera el restaurante y Yanina respondió: "Sí, armamos un equipo de primera categoría que sabe lo que quiere y se conoce de memoria. Somos apasionados por la gastronomía". La propuesta es cocina porteña con especialidades al horno de barro (lo que más le fascina a Yanina). Y claro, la pregunta inevitable, llegó por parte de Mariano Fresco: "¿La estrella es el cochinillo?". Yanina asintió y contestó: "Hacemos un cochinillo que es muy famoso en la ciudad y es muy pedido por los comensales. Sí, sin duda, el cochinillo es el plato fuerte del Club del Progreso". A todos aquellos que quieran acercarse a probar las exquisiteces que hace el restuarnte, he aquí los datos: Sarmiento 1334, Capital Federal. Tel.: 4372-3380. www.restorandelprogreso.com.ar
La empresaria Susana Esmoris fue la grata sorpresa del programa. Fue, sin duda alguna, el aporte emotivo de la tarde, que mereció el elogio de todos. Con su porte elegante y sus frases sentidas, se convirtió en el centro de atención de los presentes. Mariano Fresco sólo había hablado por teléfono con ella y quedó impactado con su presencia y su amor por el proyecto que lleva adelante. Ella es la responsable de la Fundación Camino Abierto, un hogar-granja en la localidad de Carlos Keen (a 13 km de Luján), cuya finalidad primordial es educar chicos para que aprendan a pensar en contacto con la naturaleza. Solidaria y muy humana, Susana quiere dejar una huella en vida... "Muchos chicos tienen la posibilidad de estudiar en la escuela, hacer música, teatro y plástica. Además, participan en la cría de los animales de granja y en la huerta orgánica", explicó. Con tres hectáreas y media de hectáreas de ampo, la huerta es una de las máximas atracciones. La otra estrella del lugar es el restaurante Los Girasoles. "Un gran restaurante", dice, con satisfacción, Susana. Bajo el lema "Sabor de ayudar", ofrece elaboraciones que saleníntegramente de la granja huerta orgánica. La carta es corta -seis platos- y hecha con mucho amor. "Lo interesante de destacar es que la huerta orgánica es una combinación de -entre otras cosas- flores, hortalizas, frutales, cítricos, higueras, manzanos y frutillas. Generalmente, la producción provee a los que nos visitan de verduras frescas para llevarse a casa. Según la estación, hacemos para la venta dulces, conservas, embutidos y licores", comentó, para agregar: "Y no quiero olvidarme de los animales. Hay vacas, conejos, gallinas, cerdos, gansos y caballos". Para finalizar, Susana comentó que tienen alojamiento en Camino Abierto. Es una casa huéspedes, construida con tecnología de adobe, teniendo en cuenta la idea de proyecto ausustentable. Con desayuno incluido, la casa tipo cabaña tiene todas las comodidades para vivir un momento inolvidable en el corazón de la naturaleza. "Todas las hectáreas están forestadas con diferentes especies de árboles. La idea es que la gente se sienta cómoda y disfrute de una experiencia diferente". A tomar nota los interesados en ir hasta allí. Carlos Keen, a 13 kilómetros de Luján, Provincia de Buenos Aires. Tel.: 02323-495041. www.caminoabierto.org.ar
Quien estuvo ausente con aviso fue Estefanía Di Benedetto. De todos modos, salió al aire por teléfono. Talentosa como pocas y con un futuro enorme por delante, Estefanía está al frente del restaurante Paraje Arévalo junto a su pareja Matías Kyriazis. ¡Otra pareja más que trabaja junta en el mundillo de los vinos y la cocina! Obviamente, en FRESCO EN EL AIRE esto fue muy celebrado. "Estamos en Palermo, en una casa que nos gustó desde el primer momento que la vimos con Matías. Por suerte, hoy esa casa es nuestro restaurante. Esta joven cocinera experimentada formada en IAG hizo junto a Matías un stage en el famoso restaurante The Fat Duck, en el Reino Unido; pasó por Mugaritz en el País Vasco y con su pareja dirigió la cocina de Isla Victoria Lodge, en nuestra Patagonia. La formación en éstos y otros lugares hizo que la propuesta de Paraje Arévalo sea una "cocina de influencias". El menú propone una carta corta, de varios pasos, con diferentes vinos. Mariano Fresco la conoce desde hace muchos años y le preguntó porqué siempre le gustó este estilo de varios platos, porciones chicas y diferentes vinos. La respuesta: "Porque así la gente puede probar más y conocer sabores intensos y variados, a la vez". A base mucho esmero, Paraje Arévalo funciona muy bien y se posicionó entre los mejores lugares de Palermo, un barrio competitivo por demás, que no es para cualquiera. Aquí, los datos para el que tenga ganas de conocer lo que hacen Estefanía y Matías. Arévalo 1502, Capital Federal. parajearevalo@gmail.com


Grande Cobi! Mucha Merde!!!!
ResponderEliminarAbrazo antagonico